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Entrevista a Isabel Franc y Susanna Martín

Por Yexus.

 

Portada de 'Alicia en
un mundo real' (Norma)
   

En pleno aniversario de Alicia en el País de la Maravillas y saturado el mercado audiovisual de visiones y revisiones de la obra de Carroll, dos creadoras barcelonesas deciden reutilizar el personaje para construir una fábula tan cotidiana como carente de fantasía o impactantes sorpresas. Ya que su protagonista vive una odisea personal que se inscribe en la más cruda y presente realidad, la de la mujer afectada por el cáncer de mama.
     Alicia en un mundo real es una novela gráfica publicada por Norma Editorial, escrita por Isabel Franc y dibujada por Susanna Martín, donde un trasunto de la propia guionista desgrana su particular vivencia en la difícil tesitura de afrontar esta enfermedad: localización del tumor, cirugía, tratamientos quimio y radioterápicos y consecuencias anímicas y personales.
Con imaginación y naturalidad transcurre la historia de Alicia, centrada en el problema del cáncer y, sobre todo, de la mastectomía, con la evidente repercusión en su particular universo femenino: en las relaciones afectivas, sociales y sentimentales. El carácter intimista de la obra no excluye el empleo de un tono desenfadado y una ironía fresca en el desarrollo de un argumento que pretende acercarse al lector en todo momento y que también cuestiona temas colaterales como el canon estético femenino, las terapias alternativas, la relación médico-paciente o los prejuicios sociales que origina el cáncer.
     Lejos de la estridencia o el drama, las autoras desarrollan una peripecia coloquial y reconocible, que no solo incide en el trauma de la extirpación del pecho sino en la reconstrucción de la vida previa del paciente: en su necesaria readaptación a la cotidianidad, fuere en su vertiente social, laboral o sexual. También en la recuperación de la autoestima y la aceptación de su nuevo cuerpo. Y lo hace con optimismo, valiéndose de imaginativos recursos visuales y una fluida narrativa gráfica.
     Isabel Franc inició su carrera literaria a principios de los 90, resultando finalista en el premio La Sonrisa Vertical con Entre todas las mujeres. Ganadora del Premio Shangay en 2004 por No me llames cariño, es también autora de títulos como Las razones de Jo y de tres novelas sobre Lola Van Guardia, personaje del que también ha publicado una recopilación de relatos. Susanna Martín, por su parte, ha obtenido el Premio de Cómic Lambda de Barcelona en 2002 y 2008, desarrollando también su trabajo de creación gráfica en campos como la publicidad, la prensa, la arquitectura o el cine.

Isabel, Alicia es tu primer guión de cómic ¿Por qué decidiste elegir este medio?
En principio, la idea surgió porque es una historia sobre todo pensada para la gente que tiene contacto con la enfermedad, de forma directa o indirecta. Me planteé qué tipo de libro me gustaría a mí leer cuando estaba con el tratamiento de la quimioterapia, ya que en esa situación tienes mucho tiempo para leer pero muy pocas energías para hacerlo. Y me pareció que el formato gráfico podría ser útil y también llegar a un público más amplio.

 
"El humor es una forma de resistencia y de supervivencia"

Exponer a la mirada pública este tipo de experiencia, ¿ha resultado doloroso? ¿Terapéutico? ¿La intención es que te beneficie a ti o al lector?
Ni doloroso ni terapéutico. La intención es que beneficie al lector, desde luego, no hay nada de exorcismo en esta obra. De hecho, la idea no surgió de mí sino del círculo de amistades que me rodea. Mi producción literaria es humorística y cada vez estoy más convencida de que el humor es una forma de resistencia y de supervivencia.

¿Cómo has compartido el proceso creativo con Susanna?
Alicia es hija de las dos al cincuenta por ciento. La inexperiencia ha contado a nuestro favor. Ha existido esa inocencia de proponer cosas sin ton ni son pero también mucho respeto por parte de ambas hacia el trabajo de la otra y eso es muy de agradecer. Para quienes trabajamos en solitario, es muy difícil que lleguemos a tener esta química, lo que hace que, dentro de la experiencia, esta haya sido una de las partes más agradables.

¿Qué función cumple la obra?
Por una parte, la de desdramatizar una enfermedad que está muy estigmatizada y por otra, reivindicar el rechazo a esta esclavitud hacia la estética que tenemos las mujeres y que la protagonista resuelve con tanto humor.

¿Contempláis algún otro proyecto común de estas características?
Nos han hecho esta pregunta un millón de veces. En principio, yo no tenía ninguna intención al respecto; mi aportación a la novela gráfica comienza y termina con esta obra pero nos lo están preguntando tanto que hace unos minutos nos decíamos Susanna y yo "no nos vamos a poder librar la una de la otra". Es decir, que la oferta está abierta.

Susanna, ¿cómo afrontas el reto de tu primera novela gráfica?
Hasta ahora había hecho sobre todo trabajos esporádicos, en los que yo ofrecía mis servicios como ilustradora. Esto ha sido un reto pero también la oportunidad de mi vida, algo que no podía rechazar ni desperdiciar. A nivel profesional y como autosuperación, la experiencia ha sido increíble.

¿En qué medida has contribuido al argumento?
He aportado diversas ideas según la historia iba tomando forma. Lo cierto es que en un principio Alicia era como un bebé, al que a medida que echa a andar la vas cogiendo cariño. Ves que tiene una personalidad y un carácter, tú contribuyes a su formación, la enriqueces, pero poco a poco ves que se va moviendo sola, que el personaje cobra vida propia.

¿Cuál ha sido tu relación con la guionista a la hora de plasmar en imágenes una circunstancia tan difícil?
Difícil y también lejana, porque nunca había conocido tan de cerca a alguien que tuviera un cáncer y además hubiera sufrido una mastectomía. Ha sido todo un ejercicio de aprendizaje, de documentación y de conocer una realidad que afecta a casi toda la población mundial. Ya que en esta obra hablamos del cáncer de mama pero es algo que, en general, también puede afectar a los hombres: amigos, hijos, hermanos, quien sea.

¿Cómo has empatizado con esta situación, con su particular sensibilidad y circunstancias?
Ha sido interesante intentar meterme en la piel del personaje, intentar pensar cómo podía sentirse o cómo me sentiría yo en esa situación… Pero como ambas tenemos un carácter y un sentido del humor parecido, al final no ha sido tan difícil. Cada una se ha adaptado muy bien a la otra.

Texto de Yexus, cedido para Guía del cómic. Publicado originalmente en El Diario Montañés el 3 de mayo de 2010. Página creada en agosto de 2012.