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Entrevista a José Luis Ágreda

Por David Muñoz.

 

Portada de '¡Eh, tu chaval!'
(Under Cómic)

Aunque la serie que le ha dado a conocer, Barrabás, se está publicando en estos momentos en las páginas de la revista La Comictiva, José Luis Ágreda (Sevilla, 1971), lleva largo tiempo colaborando con fanzines de toda índole, primero en el País Vasco, donde vivió desde los 4 años, y posteriormente en su ciudad natal, a la que regresó con 18. Recientemente la editorial Undercomic ha publicado una recopilación en formato comic-book dentro de la coleción Flor de un día de las historietas que había dibujado para publicaciones como Imajen de Sevilla, El Huevo o su propia fanzine, el ya mítico El Tebeo Veloz.

Nota: La entrevista se publicó originalmente el año 1997 en la revista U, el hijo de Urich, dentro de la sección "Portafolio". En dicha sección, las entrevistas se publicaban editadas de forma que solamente se incluían las respuestas del entrevistado, y se omitían las preguntas del entrevistador, para dar así todo el protagonismo al historietista. Que nadie se extrañe. Tras el texto de introducción, a continuación vienen las respuestas de Ágreda.

Los tebeos que yo me compraba de pequeño eran Los Pitufos. antes de que hicieran la horrible serie de televisión, y SuperLopez. Tengo completas las dos colecciones. Pero también me leía todos los que podía de mi hermano mayor: Kirby, Romita, Infantino (al que odiaba), etc. Empecé a dibujar historietas porque mi hermano las dibujaba también. Las primeras que hice eran en papel cuadriculado de bloc, y eran de humor. Tengo uno por ahí de un personaje llamado Super, cuya misión era encontrar la corona de un rey. Después cogí un rotring y folios e hice algunas cosas intragables, metafísicas.

Creo que con once años publiqué en un fanzine de Bilbao que se llamaba Metacrilato. Yo era el más joven y metí una de mis horribles historietas profundas. Creo que para ello tuve que pagar 200 ó 300 pesetas. Después metí, con dieciséis o diecisiete, alguna historieta en unas revistas en euskera para aprender el idioma. Luego participé en el fanzine El Dado de Barcelona. Oscaraibar había invitado a la gente del fanzine No de Bilbao a participar, entre ellos a mi hermano Joaquín, Alex de la Iglesia, Biaffra .... Aunque en el No sólo colaboré ayudando a grapar y doblar, al final fuí el único que mandó algo. Lo siguiente fue en la revista Imajen de Sevilla, del ayuntamiento. Una revista muy cuidada, en la que pagaban bien, y que se distribuía horriblemente. Ahí conocí a Sequeiros, EnriqueCarlos, Adolfo Castilla, Abel lppolito, Javier García... Con estos últimos saqué otro fanzine, El Tebeo Veloz, que casi ha tenido mas repercusión que el Imajen. También publiqué en Don Crispín, una revista de cómics del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaira que consiguió sacar Javier García, y en el fanzine El Huevo, que sacaba Abel con otros amigos de Bellas Artes.

Yo había hecho una historieta de seis viñetas que cabía en un A5. Se la enseñé a Enrique y a Abel y les gustó mucho. Así que hablando con otros amigos sacamos el primer tebeo veloz: seis mini-mini-mini-tebeos que se podían comprar individualmente al incómodo precio de 13 pesetas. Cada uno de ellos con un personaje y autor distinto. Entre los que regalamos por ahí y los que Manuel Barrero distribuyó amablemente, conseguimos convertirlo en una simpática tarjeta de visita. Solo duró tres números (tres entregas de seis o siete tebeos cada una) con una tirada de cien ejemplares. Pero nos lo pasamos muy bien. Quizás ahora se vuelva a poner en marcha, porque parece que alguno de ellos se anima con el tema. Pero esta vez ni grapamos, ni cortamos, ni sellamos, ni doblamos, que es lo que hundió al tebeo la ultima vez.

Yo, al principio, hacía dibujo realista (más o menos). Después tuve la fase Eisner de obligado cumplimiento para todo aprendiz, unida a la de Wrightson, que duró menos. Como debe ser. Pero era imposible acabar las páginas. Tardaba un año en dibujar cuatro páginas y cosas así. Decidí buscar el estilo alternativo, que al final ha suplantado al otro. Me puse a hacer durante varios días dibujos inmediatos, para ver qué salía. Después de un tiempo ya me salían de forma más natural y resultaban más coherentes. Empecé a leer a Gallardo. Y a Max, a Clerc, a Chaland, a Olivares, recuperar a Peyo... De todas formas sigo siendo muy lento, así que busco cosas aún más sintéticas. De ahí Morir de amor sin entusiasmo del comic book de Flor de un día, que es, ya, minimal.

 

Portada de 'Cosecha Rosa'
(Under Cómic)

El Elefante Errante son tiras muy surrealistas y casi infantiles que escribí con mi novia una tarde de verano junto a una lata de cerveza recién acabada. Escribimos cientos de ideas locas. Después las ordenamos un poco y dibujé algunas. De momento se han publicado cinco o seis en La Comictiva. pero parece que Natxo Allende está dispuesto a sacar un pequeño albumcito. Ya tenemos el guión completo: es un cruce entre De los Apeninos a los Andes y El Principito, que, además, sale y muere en una de las viñetas. Además de El Elefante Errante, estoy preparando otro comic book con el estilo de dibujo de Morir de amor sin entusiasmo que se va a titular Cosecha roja. Es un experimento. Hacer un tebeo con 600 viñetas. He reducido mi dibujo al mínimo.

Un día me llamó Natxo, que había visto la historieta con la que había ganado en el primer concurso Villa de Bilbao. Me ofrecía publicar y acepté, claro. Después de un par de números me preguntó si podía hacer algún personaje fijo y yo hice Barrabás, que es lo que estoy publicando ahora. A mí me gusta La Comictiva. Te la compras y realmente cunde. Me lo paso muy bien con todas las noticias y chistes chorras, con las secciones fijas, etc. Me alegro y sorprendo de que este ahí. Natxo se lo curra mucho, lleva todo el trabajo, buscar la publicidad, tirar de la oreja a los colaboradores más lentos (entre los que me incluyo), hacer sus páginas, etc. Yo creo que funciona por él, y que se podría seguir el ejemplo, aunque fuese con otros contenidos.

Barrabás se me ocurrió para una historieta religiosa que me dió el punto de hacer. Después recuperé el personaje para hacer una cosa de aventuras que era lo que me apetecía en ese momento. Es un guión de 48 páginas de las que ya se han publicado quince, además de otras pequeñas aventurillas autoconclusivas. En este momento ya no me apetece tanto. Me cuesta mucho centrarme en el dibujo, y cada entrega me da la impresión que tiene un estilo distinto. Creo que estoy un poco perdido, aunque sigo contento con la historia y los personajes. Supongo que me abruma un poco. Pero no hay problema. La terminaré. Algún día la terminaré. ¡Compren La Comictiva y lo verán!

Natxo, otra vez, me dijo que había encontrado a un tipo lo suficientemente loco como para meterse a editar tebeos. Christian Osuna es un tío encantador al que le gustaría hacer negocio con esto. Espero que lo haga. Y ésa creo que es la actitud correcta, sobre todo si me elige a mí para hacerlo. ¡Eh, tú, chaval! es una colección con gran parte de las historietas de esta última época. La verdad es que no tengo mucha mas obra publicable. Una tercera parte era inédita, y la mayor parte del resto sólo había salido en las revistas municipales. Yo estoy encantado con tener un tebeo en la calle. Es otra cosa, y me lo tomo, todo esto, un poco más en serio. Me anima mucho, la verdad. Supongo que podría haber quedado mejor, pero no tengo queja. El mayor problema es que yo suelo trabajar a color, y como debía publicarse a blanco y negro hubo que trasponer casi todo. Y eso no queda tan bien técnicamente como yo esperaba. El papel brillante es algo que personalmente a mí no me gusta pero que luego a la gente que lo compra parece que le hace gracia. Pesa más por el mismo precio. También estoy contento de que la publicidad que venga en la contraportada sea la de Tess Tinieblas, que aparte de ser una ilustración preciosa es de uno de los tebeos más bonitos que se publican ahora.

He dibujado una historieta de dos páginas para el Especial Nuevo Underground de El Víbora. Tenía un personaje que me apetecía utilizar en algún sitio y éste me pareció el lugar adecuado. Después creo que no era el tipo de historia que esperaban, aunque yo estoy muy contento con ella. Casi conseguí dibujar lo que me había imaginado. Y hasta tiene alguna gracia. A veces tengo un problema. La gente ve mis dibujos y espera historias de muchas risas, que son las que nunca hago. Me ha pasado ya con varias, que la gente, al acabarlas, se siente defraudada, porque esperaba cosas más divertidas.

De los autores actuales me vuelven loco Hempel y Ware. Marc Hempel es a lo que aspiro. El ideal de tebeo personal y divertido. Me gustaría hacer sus tebeos (como a todo el mundo), pero Chris Ware está mas allá. De concepto, de diseño, de dibujo, de historia, de narración, de todo, está más allá. También me gusta mucho Kyle Baker, el Toriyama de Dr. Slump me divierte muchísimo, y cada cosa nueva que hacen Javier Olivares, Max o Gallardo. Continúo comprando Hellboy y Sin City, aunque con menos entusiasmo que antes. Sigo a Beto Hernández y a Alan Moore. Y me divierten también mucho Kricfalusi, el de Ren y Stimpy y Bill Wray, que dibujó un cómic titulado Big Blown Baby para Dark Horse.

Veo mucho cine, todo el que puedo y me dejan. Mi novia me va surtiendo de cintas y cintas de vídeo que nunca me da tiempo a terminar. Supongo que cada cosa que ves te va dejando un poquito y que al final se convierte en una influencia. ¿Influencias claras? La espectacularidad divertida de Raimi o Peter Jackson, el humor triste y los personajes de Jarmush, las imágenes potentes de lynch... Una cosa curiosa: unas Navidades hice una felicitación para una amiga francesa fan total de Lynch. Salían Jack Nance en Eraserhead y el Sandy Claws de Tim Burton. Le gustó y se la envió a un amigo suyo que estaba en el rodaje de Carretera Perdida. A éste también le hizo gracia y se la enseñó al propio Lynch. Según me contaron después, a Lynch también le gusto, y se la quedó. Así que ahora puede andar bajo alguna mesa de su caravana, o mordisqueada por su perro (fhe angriest dog in the world). De libros, últimamente estoy leyendo todo lo que encuentro de Ramón Gómez de la Serna, que además de divertidísimo es tristísimo. Me marcó también Nabokov, y las imágenes de Burroughs. He descubierto a Virgilio Piñera y me encanta Roberto Calloso (aunque dudo que me influya). En cuanto a ilustradores, me atraen Raúl, Arnal Ballester, Pep Monserrat, Olivares (otra vez), y algunos otros, sobre todo ilustradores de libros infantiles.

Estoy estudiando Arquitectura, así que primero acabaré la carrera. Después, cuando esté en el paro, intentaré dibujar todo lo que pueda. Me gustaría entrar en la ilustración infantil. que parece una cosa viable y que me resultaría, en principio, tan satisfactoria como el cómic. Si para entonces hay industria en este país, intentaré buscar un huequecito en ella.

Texto de David Muñoz, cedido para Guía del cómic. Publicado originalmente en U, el hijo de Urich #7 (Camaleón Ediciones, noviembre de 1997). Página creada en marzo de 2010.