comparte





explora

autores

entrevistas

contacta

e-mail

Twitter

Facebook

 

Entrevista a Javier Pulido

Por David Muñoz.

 

Portada de 'Robin: Year One' #1 (DC Comics), el cómic que Pulido estaba dibujando cuando se
realizó esta entrevista.

El canario Javier Pulido se dió a conocer como ilustrador en los tebeos de Foru, y en 1997 publicó una serie, Mentat, dentro de la línea Laberinto de Planeta-DeAgostini. Pero en estos momentos vivir de la historieta significa trabajar para Estados Unidos, así que poco después Pulido preparó varias páginas de prueba y consiguió trabajo en Marvel. Tras unos primeros encargos algo apresurados y titubeantes en Star Trek y Hulk, su paso a DC le ha permitido demostrar que tiene madera de gran historietista en series como Batman Chronicles, Flinch o Hellblazer.

Nota: La entrevista se publicó originalmente el año 2000 en la revista U, dentro de la sección "Portafolio". En dicha sección, las entrevistas se publicaban editadas de forma que solamente se incluían las respuestas del entrevistado, y se omitían las preguntas del entrevistador, para dar así todo el protagonismo al historietista. Que nadie se extrañe. Tras el texto de introducción, a continuación vienen las respuestas de Pulido.

Desde que recuerde siempre me gustó dibujar. Copiaba de todos lados y hasta hacía cómics, que nunca eran de superhéroes porque me parecía que había que saber dibujar mucho para hacer dibujo "realista", así que hacía cosas tipo los Pitufos, Mortadelo... No pensaba en que sería dibujante de cómics ni nada parecido, eso era inconcebible en aquella época, por lo menos para mí.

Hace 12 ó 13 años, cuando empecé a tomármelo en serio, en Canarias había algunos fanzines, pero nunca entré en contacto con ninguno de ellos. En Bellas Artes lo pasé muy bien, sobre todo los primeros años. Aprendí bastante de técnica, composición, anatomía y esas cosas. También se coge algo de cultura visual, aunque sólo sea por la cantidad de cosas nuevas que ves. A mí me sirvió para limpiar mi dibujo de manías y de trucos. Supongo que alguno queda, pero es que antes mis dibujos eran un desastre, eran puro truco, a veces aparentes pero poco más. Diría que la base de mi dibujo la conseguí en Bellas Artes. Me siento muy afortunado porque puedo aplicar muchas cosas de las que aprendí en la carrera en mi trabajo diario, que tal y como están las cosas, y más si vienes de Bellas Artes, es un lujo.

Empecé Bellas Artes en Tenerife y acabé en Barcelona. Después de ir al Salón del Cómic decidí que podía intentar profesionalizarme. Fue el año que estaban por allí los de Marvel UK y vi las colas de gente que iba a enseñar dibujos. Me enteré de que luego cogieron a muchos de ellos, así que preparé cosas y al año siguiente fui por Forum y empezaron a hacerme encargos. En realidad no es necesario vivir en Barcelona para dedicarse al cómic, pero allí está, o estaba, la poca industria que hay, y eso te permite estar en contacto con las editoriales, dar el coñazo y esas cosas. Además conocí a mucha gente del mundillo. Me vino muy bien.

Creo que lo primero que publiqué fue el Portafolio Mutante, que era un encargo que hacía el editor de Forum Sergi Gras a las "jóvenes promesas" de entonces. Allí entraba gente como Marcos Martín, Rafa Garrés, Jesus Merino... Aunque no hacía tantas portadas como otros dibujantes, hice más pin-ups y otras casillas. Yo creo que al principio tenían algunas reservas sobre si mi estilo iba bien para las portadas. La experiencia me valió de mucho, sobre todo para desarrollar un método de trabajo.

Dibujé un encargo [Arde la ciudad] que me hizo Sergi para un especial de autores españoles que se publicó en el salón con historias de diferente tipo, y se suponía que la mía era la de superhéroes. Viéndolo ahora, realmente Sergi confiaba mucho en mí; mi experiencia como guionista era cero, y claro, así quedó. La segunda parte de la historia no se entiende nada, y sospecho que sólo yo me enteré de lo que pasaba al final. Por lo menos sirvió para darme cuenta de lo difícil que es escribir guiones.

Llevaba ya un tiempo haciendo cosas para Forum cuando se empezó a hablar de la línea Laberinto. Yo sabía que Pérez Navarro tenía ganas de preparar algo, presentamos Mentat, fue aprobado y nos pusimos a ello. Yo estoy contento de haber hecho Mentat, y cuanto más tiempo pasa más me doy cuenta de todo lo que aprendí. Viéndolo ahora, creo que el problema de mi trabajo en Mentat es la falta de un planteamiento claro. Tendría que haber cogido el guión, y decir "esto va de esto y está dicho de esta forma, pues ésta es la forma de narrarlo y de dibujarlo que creo que le va a ir mejor", y luego mantener el mismo planteamiento durante todo el proyecto, claro. También soy consciente de que no era una tarea fácil, y menos para un primerizo, porque en Mentat había una mezcla de géneros que no era sencilla de resolver sin caer en tópicos. Así quedó, el primer número es de superhéroes, luego la cosa se mezcla más y el último es el más línea clara. Lo que pasa también es que esa indefinición podía haber sido también su mejor virtud. Precisamente es esto lo que me sigue resultando más interesante de Mentat. Se pensó en editar una segunda parte, pero la idea debió de durar hasta que llegaron las cifras de venta.

Antes de entrar en Forum hice varias páginas de prueba para Marvel y se las enseñé a Bob Harras cuando vino a Barcelona. Luego, después de Mentat, hice otras doce con personajes Marvel y DC, que son las que me sirvieron para entrar en Marvel. Se las envié a Larry Hama porque lo había conocido en
Avilés, y él se las pasó a Bobbie Chase, que fue quien luego me llamó.

Por esos días también Steve Rude envió mis muestras a Marvel después de verlas en la edición del año siguiente del salón de Avilés. Me pareció genial, claro, en aquel momento estaba encantado. Rude es de los dibujantes que más admiro, y tenerlo allí comentándome mi trabajo y comprobar que le gustaba de verdad fue increíble, lo mejor que me había pasado hasta entonces a nivel profesional, o al menos lo más gratificante. Además me cogió en un momento un poco complicado para mí, hacía tiempo que había acabado lo de Mentat y, aunque estaba con lo de Tess Tinieblas, no sabía muy bien qué iba a hacer luego. Llevaba un par de años largos intentando vivir de los cómics y tenía que empezar a ganar algo de dinero ya. Hablar con él fue una inyección de autoconfianza importante, de tenerlo todo bastante negro pasé a verme con posibilidades reales de conseguir trabajo en EEUU. Bueno, y así fue, a la semana siguiente me llamaron de Marvel.

 
"Cuando pensaba en dibujar cómics siempre pensé en dibujar superhéroes."

La verdad es que cuando pensaba en dibujar cómics siempre pensé en dibujar superhéroes, no sólo porque me gustasen sino porque era la única manera de ganarse la vida con ello. También estaba Francia, pero nunca conocí lo bastante ese mercado. Ahora que estoy allí no me importa hacer otro tipo de cómics, como lo de Vertigo, aunque lógicamente estoy más familiarizado con los superhéroes. En todo caso, lo que prefiero es que se fíen de mí y me dejen una cierta libertad creativa, haciendo superhéroes o lo que sea.

Cambié de estilo para dibujar una historia de Tess Tinieblas que luego no pude acabar. Por aquella época tenía ganas de hacer algo tipo animación a mi manera, mezclando casillas de aquí y allá, y la historia de Tess iba perfecta para ello. Me llevó bastante tiempo llegar a unos resultados que me gustasen, le di muchas vueltas a los personajes y a la manera de resolver las cosas para que todo tuviese el mismo rollo. Fue un cambio de "chip" importante y estoy muy contento de esas páginas. Para mí lo ideal sería hacer este tipo de cosas cada cierto tiempo, coger un proyecto que se preste a ello y darle vueltas hasta encontrar una manera interesante de plantearlo. Seguramente es el trabajo más duro y también el menos valorado.

¡Al llegar a Marvel me dieron Star Trek probablemente porque en esa época ya no publicaban Transformers! Era bastante marciano todo, pero no podía decir que no, claro. Como experiencia fue bien, hay que aprender a hacer de todo. Al principio me tenían que dar el visto bueno en Paramount, y para que estuvieran contentos tuve que hacer un par de dibujos de Mr. Spock. Luego parece ser que iban revisando el trabajo. Me documenté bastante antes de empezar, además nunca me hizo gracia Star Trek y me costó coger el aire a la serie. Pero sólo un par de personajes estaban basados en actores reales y no eran muy conocidos, aparecieron únicamente en el episodio piloto. Además los números que me tocó dibujar no tenían casi decorados de la serie.

No estoy especialmente orgulloso de lo que hice en Hulk. No tenía nada claro de qué iba aquello y no supe por dónde tirar. Creo que allí nadie sabía qué había que hacer, no había dirección. Supongo que básicamente era por el momento que vivía la colección. El guionista Peter David acababa de irse y nos tocó una etapa de transición hasta que pusieran un nuevo equipo creativo, y, claro, los fans del David se nos tiraron a la yugular, nos dieron por todos lados. Así que no busqué un estilo, simplemente empecé a dibujar y según me iban llegando las páginas entintadas iba intentando cambiar para que la cosa fuera quedando lo menos mal posible, y cada vez estaba más perdido. Fue durillo, como experiencia no se la deseo a nadie, pero también me valió para aprender muchas cosas.

 
"Lo peor de todo, con diferencia, es cuando te llega el cómic y ves que es un desastre, ése es el momento más duro."

Ser un profesional tiene sus pegas. Lo de las fechas es duro, pero ya desde Mentat me forcé por cumplir un programa. Lo peor de todo, con diferencia, es cuando te llega el cómic y ves que es un desastre, ése es el momento más duro. Este curro es muy sacrificado, le tienes que echar un montonazo de horas al día para que salga adelante, y cuando ves que no sirve para nada ya te pueden pagar bien, que te da igual. Para mí, ésa es la mayor presión con diferencia. Luego, estar todo el día haciendo trabajo creativo, intentando no bajar el listón, es también muy difícil, porque hay días que las cosas ruedan solas pero la mayoría no.

No sé si prefiero trabajar al estilo Marvel o con un guión convencional, en todo caso prefiero trabajar con un buen guión, ¿De qué te vale tener más libertad creativa si sabes que la historia que estás contando no vale un pimiento? Además, si el guionista es competente, aunque el guión parezca muy cerrado, siempre hay posibilidades de aportar algo.

Después de Hulk no tuve más ofertas de Marvel, no debieron de quedar muy contentos. Por suerte, en DC les interesó mi trabajo. Estuve un tiempo en Nueva York, enseñando mi trabajo a editores y según enseñaba los lápices de Hulk me daba cuenta de que la mayoría habían visto los cómics y no guardaban muy buen recuerdo de ellos, aunque a veces les gustasen los lápices en sí. Luego mostraba otras cosas anteriores y todos coincidían en que perdía mucho cuando me entintaban otros. Así que preparé unas páginas de prueba de Batman, lápiz y tinta, con un estilo que me permitiese trabajar más rápido y se las enseñé a todos los editores que pensaba que les podría interesar. El último que visité fue Axel Alonso, de Vertigo, y fue el primero que me dio trabajo en Hellblazer. Así que me puse con ello, luego me llamó Darren Vincenzo para encargarme lo de Batman Chronicles y después Axel me encargó una historia corta para la antología Flinch. Probablemente lo último que he hecho es mejor que lo anterior, más sólido, pero yo lo veo como parte de un proceso. Ahora dedico mucho más tiempo a pensar la página, igual demasiado. Creo que eso y procurar tener las cosas más claras a la hora de hacer el dibujo definitivo es lo que ha hecho mejorar el trabajo.

Lo que más me ha ayudado en ese sentido es que me han dejado entintarme y eso da mucha libertad. Lo que estoy haciendo ahora es mucho menos suelto y no tiene nada que ver con lo de Batman porque sólo me encargo de los lápices. Lo que sí es verdad es que en DC se molestaron en preguntar mi opinión sobre entintadores e incluso sobre coloristas, y luego la tuvieron muy en cuenta. En Marvel también me preguntaron alguna vez, pero luego ni caso. De todos modos el editor con el que estoy ahora, Matt Idelson, es el que tuve en mis últimos números de Hulk. Yo diría que el trato depende de las personas en un tanto por ciento, y en otro de la política editorial de cada empresa, y por mi experiencia en DC cuidan más las cosas en general.

El de Hellblazer es seguramente el guión más cerrado con el que he trabajado, no vi que pudiese añadir algo que lo mejorase. Me parece un guión muy bien estructurado y una historia que tiene más cosas de las que parece precisamente por la aparente sencillez con que está construida, es muy típico de Ellis. Luego hice la de Batman Chronicles, que es más clásica de planteamientos. No aporta nada nuevo pero creo que es agradable de leer, me pareció que Englehart tiene una idea bastante clara de Batman como personaje. Yo podía aportar más y se me hizo muy cómodo a la hora de planificar. La historia de Flinch es también bastante clásica, de las que te podías encontrar en el Creepy, pero con gracia y muy bien estructurada.

Estoy trabajando en una miniserie de cuatro números en formato prestigio que por ahora se llama Robin: Año Uno. El guión es de Chuck Dixon. Estaré en ello hasta finales de año. Al editor le pareció que para este proyecto vendría bien un estilo más limpio y el entintador será Robert Campanella. Estoy intentando acabar al máximo los lápices, construyendo mucho y simplificando elementos porque no tengo ganas de encontrarme con sorpresas. El color es de Lee Loughridge. A ver que tal queda.

La serie cuenta las primeras aventuras de Batman y el primer Robin, y cronológicamente viene después del Legends of the Dark Knight #100 y del especial The Gauntlet. Hasta ahora tengo los dos primeros guiones y en el primer número aparece el Sombrerero y en el segundo Dos Caras. El planteamiento me parece bastante acertado, la historia la cuenta Alfred, que es el que está en medio y da la visión del asunto desde el punto de vista del mayordomo que vio crecer a Bruce Wayne, con todo su rollo obsesivo, y que no está nada convencido de que Dick siga el mismo camino. Es también un guión muy clásico de superhéroes, con un muy buen balance entre las escenas de conversación y las de acción, personajes bien definidos y una dirección clara. Es superdetallado pero también me deja bastante libertad para plantear las cosas a mi manera porque es fácil entender por dónde quiere ir en cada momento, o a mí me lo parece. Probablemente es el guión más sólido que he tenido hasta la fecha en cuanto a superhéroes. Creo que he tenido mucha suerte con los guiones que me han ido tocando, además son bastante diferentes unos de otros y eso siempre va muy bien para aprender.

Mazzucchelli y Rude siguen siendo mis influencias básicas. Últimamente he redescubierto a Toth, Kirby o Colan, también bastante a través de Mazzucchelli y Rude. Bueno, hay miles más. Cuando trabajo intento tener una idea más o menos clara de por dónde tiene que ir la cosa, pero no es "esto me va a quedar como si fuera de fulano" , sino "quiero conseguir tal cosa, creo que fulano lo consigue de esta forma", aunque la mayoría de las veces no es tan premeditado, simplemente vas trabajando y de vez en cuando consigues alguna cosilla que crees que es nueva. Lo que pasa es que al tiempo te das cuenta de que no descubriste la pólvora, ni nada parecido, que eso ya lo hacía nosequién. Además suelen ser cosas de autores que te gustan y en las que igual no habías caído antes. Kirby era una máquina de hacer cómics. Creo que mucha gente no tiene en cuenta que antes de los superhéroes este hombre dibujó mucho y de todo, por eso su trabajo es tan sólido, sabe resolver todo tipo de escenas sin que nada chirríe. En cuanto a dibujo, siempre me gustó mucho la solidez de su construcción, todo está siempre muy bien colocado en el espacio y asentado. Además funciona con todo tipo de entintadores, hasta con Colletta. En narración me gusta lo directo que es, consigue que las cosas tengan siempre fuerza y sean dinámicas, sin necesidad de personajes que se salgan de las viñetas y composiciones extrañas. El mérito de Colan es que supo adaptar su dibujo clásico a los superhéroes y hacerlos funcionar. Sus héroes eran poderosos y dinámicos pero con un punto de realismo que otros no supieron darles. Toth es la elegancia, la composición, cómo contar las cosas con la cantidad justa de elementos. Es una pasada el control de la obra que tiene, su perfeccionismo, siempre todo impecable y cada cosa en su sitio, pero sin que quede frío o que parezca premeditado. Tiene vida. También es impresionante la cantidad de recursos narrativas que utiliza. Paul Pope también es genial, su trabajo tiene momentos buenísimos y otros no tanto, pero siempre tiene mucha fuerza, y siempre es suyo, ves la esquina de una viñeta y enseguida lo reconoces. Como dibujante me parece impresionante, se lo salta todo pero consigue el efecto que busca, además es muy clásico de planteamientos pero todo lo que hace es siempre muy moderno. Como narrador diría que lo más interesante es el ritmo que da a las historias, con mucha influencia del manga.

 
"Me lleva casi el mismo tiempo hacer lápiz y tinta que un lápiz tan acabado como el que estoy haciendo cuando trabajo con entintador."

Cuando hago lápiz y tinta, utilizo el lápiz para construir y lo que es el dibujo lo hago básicamente con la tinta. Cuando trabajo con entintador, hago un primer lápiz de construcción y después otro encima para intentar hacer ver al entintador lo que quiero, luego queda lo que queda. Lo curioso es que me lleva casi el mismo tiempo hacer lápiz y tinta que un lápiz tan acabado como el que estoy haciendo. Creo que el sistema de los americanos no funciona tal como está planteado ahora. Estoy apuntado a una lista de correo de entintadores y me hace gracia que muchos de ellos, sobre todo los que llevan más tiempo, se quejan de que los dibujantes de ahora no les dejan hacer su trabajo porque acaban demasiado los lápices, y claro, tienen razón. Lo que pasa es que vete hoy en día a buscar curro con unos lápices "para entintar", no llegas a ningún lado, a los editores les va a parecer inacabado. Luego encima, si llegases a conseguirlo, lo más probable es que te toque un entintador de estos nuevos, que sólo sabe repasar el lápiz, y la cosa será un desastre de todas todas. Es un coñazo, porque hoy en día los lápices deben tener un nivel de acabado exagerado. Me parece que no tiene mucho sentido, pero bueno.

No creo que los dibujantes españoles hagan un solo tipo de trabajo, sería cuestión de irlos comparando uno a uno, y no tiene mucho sentido. Lo que quiero decir es que no creo que exista una "escuela española" de dibujar cómics. Tenemos las mismas influencias que puedan tener los americanos, y nos parecemos
o diferenciamos de la misma manera que con el resto de dibujantes que trabajan para los USA, simplemente cada uno hace el tipo de trabajo que le gusta o le parece más adecuado. Partiendo de esto, igual mi trabajo tiene un planteamiento más clásico en general y eso se nota más cuando me dejan entintarme, que es algo que el resto, salvo excepciones, no hace.

No he tenido que cambiar mi dibujo para adaptarme. La verdad es que no. Pero es que no lo veo necesario. La mayoría de mis influencias vienen del cómic de superhéroes y dibujarlos es lo natural para mí. Si buscara trabajo en el mercado francés, por ejemplo, la cosa sería diferente. Sólo intenté adaptarme al tipo de entintado que me tocó en algún momento, y sin muchos resultados, con lo cual... En lo de Vertigo tuve suerte, encontré a un editor al que le gustaba mi trabajo y apostó por mí. En cuanto a lo que buscan los americanos, cada editor busca cosas diferentes y reconocen lo que quieren cuando lo ven. Supongo que los habrá que buscan un determinado estilo y ya está. Yo creo que lo mejor que puedes hacer es dibujar de la forma que más te guste, procurando no desbarrar demasiado y buscar al editor adecuado. Si intentas hacer un tipo de trabajo que no te guste o con el que no te sientas identificado al final no lo vas a pasar bien, porque eso es lo que te pedirán, y vas a tener que pegarte un montón de horas diarias haciéndolo.

Sí se me ha pasado por la cabeza intentar ganarme la vida dibujando otras cosas. Pero aún no me lo he planteado seriamente, tampoco he tenido tiempo. No es sólo ponerse y hacer una ilustración o un storyboard, hay que estar una temporada con ello antes de empezar a trabajar. Pero sí, estaría bien dedicarse a otras cosas por un tiempo, seguro que me vendría bien para oxigenar. He pensado en escribir mis guiones. Supongo que cuando me sienta preparado, y tenga tiempo, intentaré hacer algo.

Mi proyecto ideal tendría un buen guión y las mejores condiciones posibles para trabajar, o sea, que me dejen elegir equipo. Y luego que me dejasen el tiempo necesario para hacerla bien, que sería mucho, claro. Ya tengo alguna propuesta para cuando acabe lo de Robin, pero aún falta mucho tiempo y hay bastantes cosas que hablar.

Texto de David Muñoz, cedido para Guía del cómic. Publicado originalmente en U, el hijo de Urich #19 (La Factoría de Ideas, marzo de 2000). Página creada en marzo de 2010.