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Ruben Pellejero (Badalona, 1952) comienza su trayectoria en los años 80, una época en la que el auge de las revistas posibilitó que muchos autores desarrollaran su talento al poder publicar mes a mes su trabajo. Una vez concluida esta etapa, inicia una sólida trayectoria en el mercado francés, convirtiéndose en un autor de referencia, vinculado a proyectos de autor que no pierden de vista el interés del gran público. Después de varias décadas en activo, su carrera continúa evolucionando y descubriendo nuevas fronteras. Gracias a la edición integral de uno de sus trabajos más memorables, Dieter Lumpen, Astiberri recupera uno de los grandes personajes que ha dado nuestra historieta. Repasamos la trayectoria de Pellejero, pasado, presente y futuro de un autor fundamental.

Por Infame & Co (*)

 
Dieter Lumpen en la portada del nº 32 de la revista 'Cairo' (Norma, 1985), donde se publicaron por entregas sus historietas.

A lo largo de tu trabajo es complicado encontrar personajes fijos, sin embargo a lo largo de los años 80 desarrollaste junto a Jorge Zentner una larga serie con el protagonista más emblemático de tu carrera: Dieter Lumpen ¿Cómo recuerdas la época y al personaje?
Fueron mis inicios en cuanto a publicar aquí y esto lo dice todo. Esa época la recuerdo con mucha vitalidad e ilusión. Era joven, claro. Publicar en Cimoc y en Cairo fue una gran oportunidad para mí. Dieter Lumpen lo recuerdo con mucho cariño como casi todos mis trabajos con Jorge.
Dieter representa para mí la liberación de muchas cosas en cuanto a estilo y un pasármelo en grande mientras lo hacía. Para mí toda aquella época fue como un gran aprendizaje, todo lo que iba haciendo me servía para evolucionar y para ir dejando atrás a base de mucho esfuerzo todo lo que había aprendido antes en el cómic más comercial. Desaprender lo aprendido, vamos.
En cuanto a Dieter Lumpen, soy más consciente ahora de lo que representa el personaje para mí que no en su momento histórico. En aquel momento yo tenía dudas de que Lumpen pudiera gustar. Habían otros autores en aquel momento que estaban mucho más en el "candelero" tanto en Cairo como en Cimoc y yo veía que lo nuestro parecía no llegar tanto al gran público. Hay que tener en cuenta que en aquellos días no había tanta información sobre lo que uno hacía como ahora con internet. Incluso en Cairo me veía como un intruso, fuera de lugar, digamos. Yo publiqué en Cairo en la segunda etapa de la revista que entonces ya no era tan "militante" de la linea clara y estaba más abierta a otro tipo de autores.

 
Portada de la reedición integral de 'Dieter Lumpen' (Astiberri, 2014)

Astiberri realiza una reedición de los cinco álbumes de Dieter en un integral ¿Cómo ha sido el reencuentro con el personaje después de tanto tiempo?
Me alegra muchísimo esta reedición del Dieter Lumpen. Reedición necesaria porque los lectores de hoy no conocen al personaje. No voy a hablar de lo que significa y ha significado para mi y para Jorge Dieter Lumpen. Lo que si creo es que es una obra de validez muy actual y que no ha envejecido en absoluto, al contrario, pienso que puede ser mucho mejor comprendida hoy que en su momento. Me explico. Dieter Lumpen en su día no acabó de encontrar su justo lugar ya que no estaba encasillado ni dentro de las vanguardias del momento, entiéndase autores renovadores como los de Cairo/Madriz, etc, ni tampoco estaba en la línea "Víbora" ni seguía el "modus operandi "de los autores que tenían en su trayectoria una fuerte huella de agencia. Su estructura e intencionalidad tanto gráfica como narrativa está más acorde con la búsqueda que hoy en día realizan muchos de los autores que suelen trabajar, sobretodo, para Francia/Bélgica.

Con Zentner comienzas una fructífera colaboración a lo largo de estos años que se prolonga en diferentes títulos ¿Cómo nace la colaboración entre ambos?
Nos conocimos en la propia editorial Norma. Joan Navarro, director de EDT, que por aquel entonces era director editorial en Norma, nos presentó. Yo había publicado ya en Cimoc dos episodios de Historias de una Barcelona con guión propio y el editor estaba interesado en publicar más trabajos míos pero yo no podía cumplir con las entregas al tener que hacer yo mismo el guión y por eso me presentaron a Jorge que por aquél entonces estaba muy interesado en escribir historietas y buscaba un dibujante. Tomamos un café en un bar y así de sencillo empezó nuestra colaboración.

¿Cómo era el modo de trabajo entre vosotros?
Trabajar con Jorge era muy agradable. Nos veíamos a menudo. Él solía pasar por casa y comentábamos de que podían ir las historias y tal. Era un modo de trabajar en el que me sentía muy cómodo. Aprendíamos el oficio simultáneamente y también aprendíamos uno del otro. A veces partía todo de un comentario del cual él tomaba nota mentalmente y lo desarrollaba posteriormente. Lo discutíamos después todo entre los dos. Nunca ha sido conmigo un guionista cerrado en sus postulados. Siempre me daba esa libertad que mi dibujo exigía. Siempre hemos tenido claro que los dos estábamos haciendo un trabajo de "autoría" en el sentido de implicación personal en el mismo. Una vez yo tenía su guión escrito en mano, podemos decir que él ya no veía nada hasta que estaba todo dibujado e incluso a veces hasta publicado. Así era la confianza que tenía Jorge en mi trabajo, algo impensable hoy mismo con las facilidades que da esa comunicación por internet. Me parece que en la época de Lumpen, al menos en los primeros episodios ni fax tenía yo en casa.

 
Portada de 'Le secret de Malka' (Casterman, 1996) en su edición española.

Después de múltiples proyectos en común El silencio de Malka supondrá un antes y después en tu estilo. Por una parte comienzas a trabajar el color directo, por otra la linea se hace mucho más gruesa e incluso defines la forma de los bocadillos que te acompañará en el resto de tu trayectoria ¿Cómo nace el cambio?
Todo cambio es fruto de una evolución. Dieter Lumpen lo fué y por supuesto El silencio de Malka también. Yo siempre me he considerado un pintor "frustrado" o mejor dicho "un ilustrador frustrado" por no haberme dedicado más en exclusiva en esos apartados. En el cómic siempre he intentado volcar un poco ese deseo. Es así como llego a plantearme El silencio de Malka. Como una obra en la que diera rienda suelta a mis apetítos gráficos del momento y podríamos decir casi "pictóricos". Hay en El silencio de Malka un acercamiento más a la obra de Mattoti que me impresionó entonces fuertemente por su concepción del color que a la de los grandes autores americanos y argentinos que hasta entonces me habían estimulado con su trabajo. Después de Dieter Lumpen teníamos una cierta "libertad" para presentar proyectos. Sobretodo en Francia. Es curioso pero Jorge no veía en mí al dibujante adecuado para esa historia. Opinaba que un autor argentino sería el más idóneo, al conocer quizás mejor el lugar (La pampa) para ese tema. Él fue el primer sorprendido cuando vio los bocetos y luego las primeras páginas.

El color comienza a ser protagonista de tu obra, con una paleta llena de fuerza que da una gran textura al conjunto ¿Del color de que trabajo te sientes más orgulloso?
Evidentemente de El silencio de Malka a nivel más digamos "pictórico", pero no puedo dejar de lado Âromm que si bien no llega al nivel de Malka en cuanto a cambio sí que me sirvió como puerta para otros planteamientos en el color. Luego también está el color más "convencional" pero que también tiene un gran interés para mí, como Un poco de humo azul o El vals del gulag. Dieter Lumpen estaba más dentro de registros más clásicos dentro de la historieta en cuanto al color si bien me sigue gustando su luminosidad más que su técnica.

 
Portada de 'Tabou' (Casterman, 1999) en su edición española.

Con Tabú vuelves al blanco y negro pero con la linea mucho más exuberante que antes comentábamos. En esta historia hay una complicada trama llena de flashbacks e historias paralelas que intentas diferenciar usando todo tipo de recursos narrativos ¿Fue muy complicada su realización?
Si, bastante. Aquí volví a desear un cambio (siempre me ocurre) y sobretodo deseaba volver al blanco y negro, pero respetando algunos criterios que quería conservar de mi anterior obra, El silencio de Malka. Quería esa potencia que daba a nivel narrativo la utilización del entintado grueso que ya había hecho en Malka. En Tabú sacrifiqué mucho dibujo en beneficio de la narración. La "sobriedad" en el dibujo es para mí una virtud. En mis obras son evidentes mi gusto por la "atmósfera" más que por el "ambiente". Tabú tiene una fuerte "atmósfera" . En ése momento estaba un poco influenciado por autores americanos (Mignola, Mazzuchelli, sobretodo) y por alguno inglés. Intenté darle una imagen muy de los años 40/50, de películas inglesas de esa época (El quinteto de la muerte, etc). Un look indefinido, como antiguo, híbrido etc. El uso de los grises me pareció que reforzaba alguno de esos aspectos y también los narrativos, flasbacks, etc. Es curioso, pero Tabú se esbozó como un proyecto a color para editorial Complot de Joan Navarro, tengo quince páginas inéditas de ese modo. El proyecto inicial no pudo llevarse a cabo pero dio la casualidad que la editorial Casterman de por aquel entonces creó una colección en blanco y negro y pudimos hacerlo de ése modo.

El blanco y negro del álbum permite apreciar con gran nitidez todo el trabajo de luces y sombras que hay detrás de tu trabajo ¿Volveremos a ver otros trabajos tuyos en blanco y negro?
Me gustaría, pero es difícil teniendo en cuenta que básicamente dibujo para Bélgica/Francia y en esos países casi toda la producción es en color a menos que uno dibuje para editoriales más pequeñas y ese no es mi caso, por el momento. De todos modos intento en momentos dar rienda suelta a mi manchado, si bien ocasionalmente, como en las páginas de Batman que he realizado recientemente.

 
Portada de 'Âromm' #1 (Casterman, 2002) en su edición española.

En Âromm llama la atención que el número de viñetas por página son menos de las habituales en tu obra, el dibujo gana espacio y el color se vuelve protagonista ¿Estabas buscando una nueva dirección en este trabajo? ¿Acercaros a otro público o a otros formatos?
Sí. Yo creo que íbamos dando "palos de ciego" en lo que queríamos hacer y a qué publico nos queríamos dirigir, cosa que nunca nos habíamos planteado. No teníamos una política clara de por donde ir a nivel de resultados económicos ni de aceptación de nuestra obra. Teníamos sólo la ecuación: ideas, deseo de dibujarlo y ya está. De bruces nos dábamos luego, claro.

Âromm será el último trabajo que realices con Zentner. ¿Por qué termina vuestra colaboración?
Llevábamos muchos años en plan tándem y todo tiene un fin. Jorge por un lado tenía deseos de dedicarse más a escribir libros y dar clases de escritura y yo el deseo de cambiar, más que de guionista, de registro en mi carrera. También ayudó en esa decisión el hecho de que nuestras ventas nunca habían sido muchas ( Malka nunca superó los 24.000 ejemplares siendo incluso como fue una obra premiada en Angoulême 1997) y que particularmente tenía el deseo de saber qué podía hacer con otros guionistas. Y así el desencanto vino a visitarnos. Yo aproveché la circunstancia y la suerte de conocer a Denis Lapière para dar un giro a mi planteamiento profesional. Más tarde aún llegamos a hacer Blues et autres recits album desconocido aún aquí y Âromm que fue un poco nuestro canto del cisne como tándem.

 
Portada 'Un peu de fumée bleue' (Dupuis, 2000) en su edición española (clic para ver más muestras del cómic)

Comienzas a colaborar con el guionista Denis Lapière en la realización de Un poco de humo azul. En esta historia el tiempo narrativo se convierte en un personaje más. A lo largo de tu obra vemos como la sugerencia, la elipsis narrativa son habituales, más allá del guionista con el que trabajes ¿Cuánto participas del desarrollo del guión? ¿Colaboras en la toma de estas decisiones o son los guionistas los que buscan potenciar tus puntos fuertes?
Hay de todo un poco. Con Denis debido a la distancia no había como en el caso de Jorge una comunicación directa en el tema a dibujar de las historias. Denis me daba el guión en dos fragmentos si no recuerdo mal y yo intentaba respetar su paginación y su puesta en escena, pero las historias están plagadas de aportaciones personales mías. De hecho en todo lo que hago es así. La frontera guión y dibujo en mis libros se difumina bastante y esto los guionistas con los que trabajo lo saben y lo aprecian. Las elípsis en este álbum en concreto son indicadas por Denis y mi aportación es más bien en el "tempo" de la historia. Yo creo que esto es muy importante para que el lector reciba una clara sensación de que el tiempo transcurre y eso lo vincula más emocionalmente con la historia. Eso y el buen uso de las miradas de los personajes, que en este libro tiene mucha importancia.

 
Portada de 'Tour de valse' (Dupuis, 2004) en su edición española.

Vuelves a colaborar con Denis Lapière en el Vals del gulag. Esta obra comparte en cierto modo la temática de Un poco de humo azul. La protagonista construye su vida en función de su pareja presa, convirtiéndose a su vez en prisionera. En tu trabajo vemos un gran elenco femenino. Mujeres fuertes que no se resignan a ser meras comparsas de la historia.
Sí, potenciar ese aspecto fuerte que tiene la mujer. A mí me gusta que en las historias las mujeres tengan protagonismo, pero no de un modo demasiado "heróico" del tipo de adoptar más un papel de rol masculino que femenino, sino de esa "heroicidad" auténtica, la que la obliga a enfrentarse con la realidad.

El Vals del gulag continuó su vida más allá de las viñetas en un concierto multimedia ¿Cómo fue la experiencia?
Muy interesante y positiva. Todavía sigue su andadura. En Francia cada vez tiene más audiencia y representaciones. Aquí he intentado poner a los músicos en contacto con algún festival de por aquí, pero no ha habido posibilidad de ello. Sólo se ha podido ver en un teatro de Badalona y con gran éxito. Una lástima, porque nos encontramos por primera vez delante de una composición musical creada exclusivamente para una BD e interpretada en directo con una gran calidad, proyectándose la totalidad de las imágenes del álbum en una gran pantalla. Un espectáculo realmente emocionante.

 
Portada de 'Secrets: L'ecorché' (Dupuis, 2006-2007) en su edición española en un volumen integral
(clic para ver más muestras del cómic)

A partir de Aromm se hace también habitual ver como trabajas en dos álbumes para contar una sola historia. Es el caso de En carne viva, en ella te adentras en el folletín en una historia ambientada a finales del siglo XIX en el París más bohemio. En este caso el guión será de Frank Giroud. En paralelo a la historia del protagonista vemos como desarrolla una obra propia como pintor ¿Cómo fue recrear sus cuadros?
Toda una experiencia. Yo deseaba ponerme un poco en el papel del protagonista e intentar pintar cómo el lo hubiera hecho de haber existido de verdad. Yo jugaba en mi interior con esa visión doble de la jugada. Hice muchos bocetos a color para llegar a dar esa "realidad" a su obra. Me lo pasé en grande con ello. Mi lado "pictórico" afloraba de un modo que yo casi desconocía. Era como si Tristán, el protagonista, se apoderase de mi persona. Incluso había una evolución en su pintura que también tenía que tenerlo presente.

 
Portada de 'L'impertinence d'un eté' (Dupuis, 2009-2010) en su edición española en un único volumen.

En tu siguiente trabajo Un verano insolente vuelves a colaborar con Lapière. En este trabajo recreas el México revolucionario y la historia de amor entre Edward Weston y Tina Modotti ¿Supone un reto adicional recrear personajes reales?
Para mí recrearlos físicamente no fue mi preocupación sino el reflejar sobretodo un poco su personalidad. No me interesa el parecido fotográfico en los dibujos de un cómic. Eso hubiera dado un aspecto histórico al libro que no viene al caso dentro del tipo de historia que estábamos contando. Vemos a los personajes pero sus rasgos están integrados en el estilo de dibujo.

Existe mucha información gráfica de la época ¿Es difícil mantener una voz propia ante tal cantidad de imágenes y tan personales?
En parte has de olvidarte bastante de todas estas referencias y crear la tuya propia. Recopilé una gran cantidad de material que fue difícil de organizar pero la documentación está allí para enriquecer tu conocimiento del momento histórico de los personajes pero no para que se impongan por encima de tu visión del tema.

Para este díptico comienzas a trabajar el color en ordenador ¿Cómo ves el resultado?
Me sirvió de mucha experiencia y este era mi principal interés a la hora de planteármelo en color digital. Hubiera podido hacerlo en color directo y seguramente lo hubiera resuelto con más rapidez (de hecho los bocetos de búsqueda están hechos en acuarelas y en gouaches) pero lo elegí precisamente por ese aspecto de adentrarme en el tema digital que desconocía y me interesaba. A mí el resultado me gusta mucho como experiencia y en algunas escenas puedo estar más satisfecho que en otras. Mi criterio en cuanto al color, sea digital o manual, es el mismo.

 
Portada de 'Loup de Pluie' #1 (Dargaud, 2012) (clic para ver más muestras del cómic)
Posteriormente trabajas con Jean Dufaux en Loup de pluie, un western que abordas con maestría ¿Como nace el proyecto?
Dufaux conocía mi obra y en una reunión con Dargaud/Benelux fuimos presentados y él me comentó, así de pronto, tal cual, si me interesaría hacer un western. Yo le contesté que por supuesto ya que ha sido un género que desde siempre me ha gustado si bien he hecho pocas cosas al respecto. Tan sólo un par de historias cortas (muy malas, por cierto) para una revista italiana y ya muy antiguas ( Il monello). Era una oportunidad única de cambiar de temas y de hacer algo que me apetecía mucho.

¿Hay algún género que nunca tocarías?
No diría de un género en concreto sino más bien de una postura frente a ciertos planteamientos en las historias. Por ejemplo: las historias de sexo y violencia explícita. Y no por mojigatería sino porque tienes que ser bastante "hiperrealista" en ese tipo de historias para conseguir a veces buenos resultados y mi dibujo prefiere más el "sugerir" que no el "mostrar".

¿Cómo ha sido la colaboración con Dufaux?
Muy interesante y sorprendente sin duda. Sorprendente porque Jean en todo momento me dejó libertad absoluta en mis decisiones. Yo pensaba que ejercía una presión más fuerte sobre el dibujante. Quizás en algún momento deseé una comunicación más asidua y directa para poder consultar ciertos momentos de la historia en los que tenía dudas de por donde ir. Es bastante costoso que él conteste con rapidez a los mails. También me angustió bastante el hecho de recibir el guión por entregas sin saber a ciencia cierta por donde iría la historia. Al margen de esos aspectos más técnicos me gustó también su afabilidad y buena disposición para nuestra colaboración.

¿Volveréis a trabajar juntos?
Yo lo dudo, la verdad. En este momento no entra en mis planes futuros y creo que tampoco en los suyos.

En un principio la historia estaba planteada para cuatro álbumes, aunque finalmente serán solo dos ¿Por qué este cambio de planteamiento?
El primer álbum no levantó las expectativas de ventas que esperaban. Ya sabemos que el western no está de moda actualmente ni en el cómic ni en el cine, si bien empieza a resurgir poco a poco otra vez. Para mí lo peor es que no se apostó a un rendimiento a la larga. Sabíamos desde un principio que no se estaba haciendo una obra "comercial" por lo tanto no debería sorprendernos el hecho de que no cosechase un éxito de un modo rápido. Las críticas han sido todas muy positivas y dejando en un magnífico lugar nuestro álbum, pero el público es el público. Debido a ello se optó por dejarlo en dos y apostar por sacar más adelante un integral con los dos álbumes, con bocetos, etc.

¿Para cuando este trabajo en castellano?
Pues parece que Astiberri piensa editarlo en breve, no sabría decirte la fecha exacta. En formato francés, por cierto.

En tu blog podemos leer referencias a un proyecto Borax, en el que ejercerías de guionista y tendría tintes autobiográficos ¿En que estado se encuentra el proyecto?
Tengo ya acabado el guión técnico y ya definida más o menos la línea gráfica que tendrá. Es un proyecto que he ido madurando poco a poco y sin ánimo de prisas pero que últimamente estoy mirando como darle un poco más de agilidad.

Viñeta de la historieta corta que Pellejero dibujó para 'Batman Black and White' #4 (DC, 2013)
(clic en la imagen para ver más muestras del cómic)

Junto a David Macho realizas una historia para Batman Black and White ¿Cómo ha sido la experiencia?
De entrada muy positiva y muy ilusionante. Nunca antes había hecho nada especialmente para EEUU. Todo empezó porque un buen día le comenté a David que me buscase alguna pequeña colaboración en Estados Unidos, en concreto para DC, porque me hacía ilusión dibujar alguna cosilla para el mercado americano. David se lo comentó a los de DC y la sorpresa mía fue mayúscula cuando el propio Mark Chiarello, el editor, nos dijo que dibujase un Batman Black and White y que el propio David podría hacerme el guión. El resultado de nuestro trabajo gustó mucho, todo hay que decirlo.

En este trabajo vuelves al blanco y negro.
Por supuesto. Esa fue una de mis mayores alegrías: el poder dibujar un Batman y además sólo en blanco y negro. Además ellos querían una linea de dibujo como la de Dieter Lumpen, que allí lo conocen bastante. Total que esas ocho páginas resumían perfectamente lo que yo quería dibujar en mi primera incursión en los EEUU.

¿Cómo has visto el mercado americano? ¿Te planteas en algún momento vivirlo más de cerca?
No lo he visto de ningún modo ya que yo no he hecho esta incursión a título personal sino por mediación de David Macho, o sea que lo desconozco totalmente. No se inglés y tampoco soy asiduo lector de superhéroes, aunque sí conozco algunos cómics de los más destacados en este terreno. Si algo tiene que venir de esa experiencia ya se verá. De momento eso no me preocupa.

Estás trabajando en The long and winding road, una historia de 200 páginas en la que formas un equipo de trabajo más similar al americano ¿Cómo está siendo la experiencia?
En mi cabeza rondaba desde hace un tiempo la idea de hacer algún álbum en el que yo estuviera más como "director artístico" del mismo que no en el de autor al 100%. Esta obra de larga duración con tintes más de "novela gráfica" que de una BD tradicional, me dio la posibilidad de hacerlo así, ya que yo por mi mismo no hubiese podido hacerme cargo de ella debido a otros proyectos que tengo en mano al mismo tiempo. Yo me ocupo del montaje decoupage, lápices y la supervisión del entintado y del color. Intento, de todos modos, que los ayudantes se sientan cómodos y se impliquen también con el proyecto como plenos autores, aunque, como es lógico, su lado "personal/creativo" quede supeditado al mío.

¿Proyectos?
En este momento estoy con dos obras a la vez: The long and winding road y otro nuevo proyecto a cuatro manos esta vez para Dupuis. Dos guionistas, Gani Jakupi y Denis Lapière, y dos dibujantes. Yo me ocupo del decoupage y de los lápices de la historia y Eduard Torrents (El convoy de Angoulême) se ocupa del entintado. El color aún está por decidir. Se trata de una miniserie de seis álbumes de 46 paginas y cuyo eje central gira en torno a la Barcelona de la postguerra. Es más un "policial" que una historia política, con psicópata incluido. Y luego... ya veremos.

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Aviso para despistados: haciendo clic sobre algunas de las portadas y viñetas que ilustran la entrevista se pueden ver más muestras del cómic en cuestión.

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(*) Infame & co (Bilbao ,1975) publica como autor completo con Astiberri El hombre que vino del cielo y con la editorial Dolmen el monográfico Quatroccento. Ha colaborado con el guionista Luciano Saracino realizando el western fantástico Corina y el Pistolero, con el Sr. Verde en Morirse en Bilbao y participado en numerosos proyectos colectivos (Historias del Olvido, Comic21, El diablo aburrido) y revistas (2 veces breve, Zócalo, Rumble). Como divulgador colabora con Euskal irudigileak y Basauri-Komik realizando charlas sobre el medio. En 2013 comienza a colaborar con Zona Cómic y con la web Bilbao24horas.com realizando entrevistas a autores de historieta.

Entrevista de Infame & Co, realizada originalmente para Bilbao 24 horas (marzo/2013) y ampliada y actualizada con nuevas preguntas expresamente para la publicación en Guía del Cómic. Página creada en febrero de 2014.