comparte





explora

autores

entrevistas

contacta

e-mail

Twitter

Facebook

 

Entrevista a Víctor Santos: Adrenalina y tinta china

Por Borja Crespo (*)

 

Portada de 'Black Kaiser'

“Es el mejor en su trabajo, pero su trabajo no es agradable”. Con esta contundente frase, similar a una mítica popularizada por Lobezno, todo un tratado de principios, se anuncia en su contraportada Black Kaiser, lo último de Víctor Santos, un álbum de cómic negro publicado por Planeta-DeAgostini, editorial que pretende apostar más que nunca por jóvenes talentos autóctonos. La saga épica Los reyes Elfos, historietas de fantasía heroica basadas en la mitología nórdica, dieron a conocer el trabajo de un autor tan prolífico como, responsable de títulos como Gaijin, Pulp Heroes o Faeric Gangs, entre otros muchos.
     Black Kaiser es un tipo duro de pelar, una máquina de matar implacable que protagoniza viñetas de acción en blanco y negro con secuencias adrenalíticas. Santos está trabajando trabajando actualmente para el mercado USA, dibujando la nueva etapa de la serie Mice Templar, de Mike Oeming. Ya terminó una esperada novela gráfica, Filthy Rich, con guión del reputado Brian Azzarello, todo un puntazo. 

Para empezar, ¿puedes hablar del germen de Black Kaiser?
Nace de mi afición a algunos autores norteamericanos como Steranko y al espíritu de algunas historias pulp de mitad de siglo. Me gusta ese aspecto icónico de ese tipo de personajes, de ahí el parche y esa especie de logo personal que le define. 

Definición propia del personaje…
Como buen personaje de pulp, es arquetípico, sin muchos matices, de una pieza, una especie de dinosaurio duro que avanza en una dirección sin vuelta atrás, como los personajes de las novelas de Donald Westlake. Es un superviviente que ha ido adaptándose y sobreviviendo conforme el mundo ha ido cambiando a su alrededor. Ha sido agente, militar, asesino y espía. 

Dedicas el álbum a Steranko y Trevanian, un dibujante y un escritor...
Son los padrinos espirituales de la criatura, y para mí son dos genios en este tipo de historias de “superespías”. No distingo entre los géneros o los medios, si hubiese habido un cineasta o incluso un poeta o un pintor que hubiese inspirado la obra, no me importaría incluirlo. Pero estos dos concretamente fueron los que me motivaron para este proyecto, el primero por su brillante narrativa gráfica y su inventiva, y el segundo por lo sugerente de sus propuestas. 

Hay también claras influencias cinematográficas.
Sí, las hay. Hay un poco de algunas tendencias actuales del cine de acción, en las películas de la saga Bourne, esa concepción de la acción física... Pero también hay mucho de los cineastas de los 60-70, hay mucho de Peckinpah y Leone, me influye mucho como planteaban sus historias. Ellos siempre partían de armazones argumentales muy sencillos, que no simples. Historias sencillas pero que contadas por ellos tenían una magia especial, una manera de narrar que las hacía únicas. Siempre he aspirado a ese tipo de “magia”. 

A más de un lector alguna viñeta del tebeo le recordará al Frank Miller de Sin City
Podría decirse que “sigo” una escuela del blanco y negro cuyos orígenes están en Hugo Pratt, Steranko y Muñoz, que cristaliza y se populariza en Miller y continúa en autores que me fascinan como Eduardo Risso o Tim Sale. Es como un movimiento dogma “noir”. 

¿En qué líos andas metido últimamente?
Estoy dibujando la nueva etapa de la serie Mice Templar, de Mike Oeming. Es algo diametralmente opuesto a todo lo que he hecho hasta ahora: las aventuras de unos ratones espadachines con un estilo gráfico totalmente distinto a mis historias de género negro. Esto es lo que me gusta de mi trabajo, la variedad de propuestas. 

 

Portada de 'Filthy Rich'

¿Cómo va tu colaboración con Brian Azzarello?
Terminé la novela gráfica de Filthy Rich, estuvimos haciendo algunos retoques  durante febrero-marzo y he recibido las pruebas de imprenta. Va a ser un libro muy elegante. Ahora DC está preparando la promoción de la nueva línea Vertigo Crime, creo que va a ser un lanzamiento realmente ambicioso. Espero repetir la experiencia en Vertigo, he aprendido muchísimo y me han tratado realmente bien. 

Las sesiones de firmas en salones como el de Barcelona te permite estar en contacto con tus lectores. ¿Te llevas sorpresas?
No demasiadas, excepto la satisfacción de conocer gente que conecta con tus historias. Internet es más bizarra y es donde puedes encontrar opiniones más extremas, tanto en un sentido positivo como en el negativo, pero en el contacto directo la gente suele ser muy amable y sosegada. 

¿Hay un lector tipo seguidor de tu obra?
No lo sé muy bien. Me consta que hay lectores que se compran todo lo que publico, pero creo que hay la suficiente variedad en mi obra para que haya también un lector eventual que se acerque de vez en cuando. 

¿A quién te gustaría parecerte como artista?
Me gustaría aunar proyectos personales, de mi propiedad, que me permitan experimentar con la narrativa, con algunos más comerciales. Quizá en la industria de los EE.UU. mi referente sería Matt Wagner, y en España... quizá Jordi Bernet, al que admiro mucho.

----
(*) Borja Crespo (Bilbao, 1971) escribe habitualmente sobre cómic en diferentes publicaciones, especialmente en el diario El Correo, es autor ocasional de historietas (las últimas incursiones, en El Manglar y Dos Veces Breve, y Dolmen Editorial acaba de anunciar que en 2009 le publicará un volumen de historias cortas titulado Te hiero), y ejerce de cabeza visible de la organización del Salón del Cómic de Getxo.

Texto de Borja Crespo para Guía del cómic. Página creada en junio de 2009.