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Entrevista: Roberto González

 

Los fanzines son una buena manera de obligarte a dibujar e ir publicando”

Roberto González (Bilbao, 1980), dibujante licenciado en Comunicación Audiovisual, ha estado muchos años dedicando una tira cómica a un equipo de baloncesto escolar. Sus mejores aventuras acaban de salir recopiladas en un tomo, Fuera de juego, editado por Siarte. El cómic reúne una selección de las mejores planchas, publicadas en el suplemento semanal Deporte XXI de El Correo entre los años 1998 y 2012. Con un atractivo prólogo, escrito y dibujado por José Luis Ágreda, el álbum presenta varios personajes singulares capaces de robar una sonrisa al lector. El protagonista estelar de la tira es Josu, un niño imaginativo pero poco dado al ejercicio físico, al que acompaña su colega Rayo, el capitán del equipo, un atleta excepcional. También forman parte del grupo Kike, un abusón con la piel de color verde; el Niño Sin Personalidad, un chico que ríe las gracias para sentirse integrado; y Fang-Ji, una niña china que hace las veces de entrenadora y guía espiritual. González ha publicado en fanzines y revistas como Ojodepez, TMEO, ZócaloRumble! En 2009 fue seleccionado en la Categoría de Cómic en los Premios a la Creación Joven Injuve y ha dejado su impronta como ilustrador en libros de texto para Editorial Zubia (Santillana) y Oxford University Press. 

Por Borja Crespo (*)

Génesis de la serie…
Cuando enseñé mis dibujos en El Correo me dijeron que el suplemento en el que tenía cabida una tira cómica en ese momento era Deporte XXI. A mi no me interesa nada el deporte ni lo practico, con la excepción del esquí, quizá porque sólo consiste en dejarse caer... Cualquier cosa que implique darle a un balón con el pie, o a una pelota con una raqueta, como que me falta ese gen. Además de que me aburren las reglas. Así que, básicamente, les pregunté si era válido que la tira tratase sobre un niño muy torpe en esto del deporte y les pareció bien, ya que se trataba de hacer humor. Yo tenía otros personajes y otras historias, así que me inventé estos ad hoc.

¿Cómo ha evolucionado?
Mucho, tanto en dibujo como en guión. En el dibujo lo probé todo, rotrings, plumilla, pinceles y, finalmente, un rotulador pincel. Las tiras de los dos primeros años ni siquiera aparecen en el libro. Algunos chistes me gustaban pero los dibujos eran de vergüenza, además de que al tercer año cambié varias cosas con respecto al guión. Por ejemplo, Nerea pasó de ser la hermana de Rayo a ser la del protagonista, Josu, lo que funcionaba mucho mejor. Era un tema de prueba y error.
     Por lo demás al principio ofrecía una visión bastante negativa del deporte, con Josu permanentemente frustrado y enfadado y Rayo como un personaje simpático pero bastante chuleta y fantasmilla. Al tratarse de un suplemento deportivo y para chavales pensé que debía ser algo más ejemplarizante, y, aunque el protagonista siguió siendo igual de torpe, Rayo se convirtió cada vez más en la voz de la razón que reacciona ante los disparates que el resto del equipo genera a su alrededor.
     También conseguí encontrar un espacio más cómodo en el que hacer referencia a acontecimientos de la actualidad deportiva muy puntuales –como los Juegos Olímpicos de Pekín o la llegada del Athletic a la final de la Copa del Rey- y a la vez mezclarlo con homenajes a películas o incluso a otros cómics, que generalmente escogía por su diferencia con mi estilo de dibujo más que porque fueran necesariamente mis favoritos. La idea era juntar a los deportistas y a los freaks para conseguir un público más amplio... Lo que sí se mantenía siempre era la personalidad de los personajes y esperaba que, si alguien lo seguía, les cogiera suficiente simpatía para leer cualquier idea loca que se me ocurriera esa semana.

¿Te quedarías concretamente con alguno de esos personajes?
Algunos me gustan un poco más que otros, aunque todos me simpatizan porque si no los habría sacado del reparto a las pocas semanas: una vez hubo un perro que retiré para no acabar plagiando a Snoopy. A veces digo medio en serio medio en broma que podría hacer un spin off sobre El Niño Sin Personalidad. Es un personaje que me despierta simpatía por lo inocentón que es y, paradójicamente, sí tiene una personalidad, aunque esta sea servil, enamoradiza y manipulable. Entre las niñas me sorprendió la evolución y el carácter de la entrenadora china, Fang Ji. Y Kike es el más fácil y divertido de dibujar. Es bastante feo por lo que casi cualquier gesto que le pongas queda gracioso. Lo de que sea verde también luce mucho al dar los colores. Por supuesto, Josu es el más cómodo de escribir porque se parece a mi en bastantes cosas. Está bien tener un reparto amplio para poder variar pero no gigantesco para que el lector -y el autor- no se pierdan.

Tienes una amplia trayectoria en el ámbito de los fanzines. ¿Te sientes cómodo?
Los fanzines han venido a sustituir a las revistas en grapa de toda la vida con la diferencia de que no cobras nada. Es una buena manera de obligarte a dibujar e ir publicando cosas. Si, además, están bien editados y te ayudan a conocer a más gente con tus gustos o inquietudes no está nada mal. Empecé en este tema con Ojodepez donde conocí a un montón de gente interesante que luego pasaron al Adobo, o publicaron cosas por su cuenta. Aunque yo siempre insistía con el papel lo cierto es que lo mejor de Ojodepez surgió muchas veces en la web (que todavía sigue en activo, por cierto, aunque la mayoría de los autores son jóvenes relevos). Después, he estado en el Zócalo y en el Rumble!, donde aceptaron con agrado mis historietas de humor absurdo. Incluso me aceptaron alguna cosa en el TMEO pese a que no he practicado mucho el humor cáustico.

 

(clic en la viñeta para
leer 9 tiras de la serie)

 

¿Cómo apareció la oportunidad de publicar con Siarte?
Dos autores de Ojodepez, Ivan Pérez y Jordi Marquina habían publicado con ellos su libro Almendrado de limón. Anteriormente yo ya había comprado El Astronauta García de Santi Alonso en la feria de Autoeditados de la Alhóndiga. Me pareció que el formato de estos libros era apropiado para tiras y llevaba un tiempo queriendo recopilar las mías pues creo que la serie gana leyéndola seguida. Especialmente al ver el Almendrado, que era en color y estaba muy bien presentado, pensé que podría interesarles lo mío y se lo envié. Además, por aquel entonces ya había dejado de publicar la tira en El Correo por lo que quería darle una especie de despedida. Les gustó y estoy muy contento con la edición y con el trato recibido. Lo ideal hubiera sido publicar todas las tiras pero era inviable porque las primeras me daba vergüenza enseñarlas y había una limitación de páginas en la colección, pero ha quedado una selección representativa y bastante buena, libre de morralla. También tengo que agradecer que un pedazo de artista como José Luis Ágreda accediera a hacer el prólogo.

También escribes de cómic y cine en algunos medios, incluido El Correo. ¿Te gusta más dibujar o escribir?
Me gusta más dibujar pero también me hace sufrir más. Me desespero mucho cuando no me sale bien, pero me divierte mucho pensar la historia y hacer los dibujos en sucio. En ocasiones también me lo paso bien entintando y coloreando, aunque esto último suele hacerse largo y tedioso. Escribir me gusta porque tengo facilidad para alargarme por escrito y me hace ilusión compartir mis opiniones y dar a conocer cosas que me gustan. Hacer algún que otro comentario negativo también es divertido de vez en cuando. Y tener la posibilidad de entrevistar a autores o creadores a los que admiras siempre es una gran satisfacción.

¿Qué te inspira?
Las obras de otros y situaciones cotidianas de la propia vida, la personalidad de la gente... Me gusta mezclar un estilo de dibujo cartoon con una trama más o menos realista, aunque dependiendo del caso también tiro hacia el humor absurdo o de corte surrealista. Lo que me movió a dibujar en un principio fueron los dibujos animados americanos de los años cuarenta y cincuenta, especialmente los Looney Tunes de la Warner, y creo que incluso si algún día cambiara radicalmente e hiciera una novela gráfica con toques dramáticos seguiría incorporando algo de la expresividad y/o el sentido del humor de esos dibujos. Normalmente me gusta más una historia pequeña que una grande, me van más los antihéroes y perdedores que la épica, aunque una historia épica de perdedores en plan de broma también es algo que disfruto.

¿Te atreves a confesar influencias?
No sólo me atrevo sino que me parece que son bastante visibles aunque hay muchas cosas mezcladas. En cualquier caso creo que sirven como orientación para que el lector se haga una idea de lo que puede encontrar. Aunque son diferentes, dependiendo del cómic que vaya a hacer, existe una corriente común en el aspecto visual que es mi afición por los dibujos animados. En Fuera de juego las influencias en el tipo de gags y argumentos provienen de las típicas tiras clásicas de toda la vida: Snoopy, Mafalda y Calvin y Hobbes, aunque también he tomado algo de otras con diferente temática como Liberty Meadows o Macanudo, de Liniers. Espero haber tomado algo de algunos autores españoles como Monteys o Manel Fontdevila, o algunos francobelgas. Creo que hay algo de Gaston (Tomas Elgafe) en Josu y también de Los pitufos en el diseño de los personajes. Obviamente, también me ha influido Ibáñez. Jan me encanta pero lo que hace es muy personal, desgraciadamente creo que no se me ha pegado demasiado. Tengo otras influencias, pero no en estas tiras.

¿Hay que recuperar las tiras cómicas en la prensa?
Hace unos años habría contestado inmediatamente que sí. Ahora estamos en este momento raro en el que no se sabe que va a pasar con los medios escritos pero en cualquier caso mientras exista la prensa es un contenido que como amante de este formato tengo que defender. Sobre todo estaría bien que la prensa española apostara más por tiras hechas por autores de aquí en lugar de explotar algunas extranjeras que tienen muchos años y ya pueden adquirirse en otros formatos, por ejemplo en libros recopilatorios. Además, me gustaría ver tiras de diferentes temáticas además de humor gráfico sobre actualidad política. Por ejemplo, tiras juveniles en los suplementos de tendencias... Algo hay, pero no demasiado.

¿Cómo ves el auge del formato digital?
Si nos referimos al cómic en general no acabo de ver el auge sino más bien un despertar. Si hablamos de tiras cómicas, sí que es un formato que se ha prestado bastante a lo digital y lo veo estupendamente. Yo mismo sigo tiras como Conejo Frustrado u otras extranjeras como P.V.P. (Player Vs. Player). Aún así, al final siempre prefiero comprármelas en libro. Para los autores es estupendo porque les da plena libertad de publicarlas y serializarlas cómo y cuándo les de la gana, pero, al ser algo de lo que normalmente no se obtiene beneficio, exige mucha disciplina. Yo siempre estoy pensando en ponerme con ello pero nunca me lanzo.

¿Cómo afrontas la página en blanco?
Con una mezcla de miedo e ilusión. A veces ya se me ha ocurrido una idea –a horarios intempestivos de la noche o caminando por la calle- y entonces es agradecido ponerte a pensar el diálogo y concretarla. Otras veces no tienes ninguna idea en absoluto y te da algo de pavor que no se te ocurra nada. Por suerte, si te pones con un boli casi siempre se te ocurre algo, malo o bueno, y se trata de ir mejorándolo. Si no, te pones a mirar el periódico o internet, que generalmente te distrae más que darte una idea, pero a veces hasta tienes suerte.

 
Portada del recopilatorio de 'Fuera de Juego' (Siarte Ediciones)

¿Eres de los que escucha música al trabajar? Si es así, ¿qué artistas?
Sí, esto es el mayor privilegio que tiene este trabajo porque si no en algunos momentos sería aburridísimo, especialmente en el momento de colorear. No me considero muy entendido en música pero, como en el cómic, soy de gustos un poco clásicos. Generalmente estoy algo perdido con respecto a la escena musical actual porque requiere mucho esfuerzo separar el grano de la paja, así que suelo tirar de clásicos entre los cincuenta y setenta. Me valen el pop, el rock, el punk y el rhythm and blues, y menos el heavy, el rap o el tecno. Escucho bastante a Lou Reed, Patti Smith, Kiss, Ramones o The Clash, también a Van Morrison, Solomon Burke o rock de los 60, como los Zombies o los Troggs. También me gustan mucho para dibujar los Squirrel Nut Zippers.

¿Cómo ves el futuro del cómic?
No soy buen futurólogo. Veo el presente del cómic bastante movido y animado pese a la crisis. Parece que todo el mundo está haciendo cosas, tanto si les produce dinero como si no. Sobre el posible traslado definitivo a lo digital pienso que, si llega a ocurrir, tarde o temprano acabará con el cómic tal y como lo conocemos porque terminará por transformarse en otra cosa. Me extrañaría mucho que no se aprovecharan las posibilidades de lo digital para añadir elementos tales como animaciones, sonidos o interactividad. Esto a priori me suena mal y me da algo de penita, pero, quién sabe, a lo mejor alguien da con la forma de adaptar el lenguaje sin desvirtuarlo demasiado. Por otro lado mientras existan los libros creo que internet seguirá siendo más un estupendo medio de promoción y, en ocasiones, de experimentación. Y yo seguiré prefiriendo la publicación en papel, aunque no nos deje espacio en casa y se formen montañas de libros sin leer.

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(*) Borja Crespo (Bilbao, 1971) escribe habitualmente sobre cómic en diferentes publicaciones, especialmente en el diario El Correo, y participa en la organización del Salón del Cómic de Getxo y el GRAF. También ha escrito los dos libros de microrelatos ilustrados Cortocuentos con dibujo de Chema García y varios autores (Astiberri, 2009 y 2012). Puedes seguirle en su blog y en Twitter, y leer otras entrevistas suyas publicadas en esta web.

Entrevista de Borja Crespo realizada originalmente para el diario El Correo, donde se publicó en versión editada el 20/dic/2013. Página creada en febrero de 2014.