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Entrevista a Bernardo Vergara

Por Borja Crespo (*)

Nació en Pamplona en 1966 y desde entonces no ha parado de garabatear sin descanso. Querer es poder y Bernardo Vergara, dibujante en alza, puede presumir de vivir exclusivamente de la historieta, con algunas incursiones en el campo de la ilustración sin pervertir la marca de la casa. ¿Su clave? Trabajar, trabajar y trabajar. Un estilo tan personal como ingenioso le ha permitido incluirse entre los grandes del momento, aunque su lápiz lleva tiempo dando guerra. Mucha guerra.
     Comenzó su trayectoria profesional en la revista infantil Ipurbeltz, compaginando esta labor con esporádicas incursiones en las páginas del incombustible TMEO. En 1990 inicia su andadura en las filas de Ediciones B donde, durante cuatro años, crea series para publicaciones como Yo y Yo o Mortadelo Extra. Nacen Smok, Benjamin y Casa Paco, toneladas de viñetas de humor efervescente. Mientras las páginas de algún diario también acogen su arte, se adentra en el mundo de las historietas Disney, trabajando de “chico para todo” para la agencia Comicon de Barcelona. Dibujante, guionista o colorista, cualquier faceta deslumbra en su currículum.
     Posteriormente realiza las series Ficciones reales, Karolino, Pinkerton Gore y Conrado se busca la vida para la extinta revista Mala Impresión, antes de entrar en las filas de El Jueves como autor completo. En “la revista que sale los miércoles” dibuja y escribe las tribulaciones de Urbano, su personaje mas conocido, un trabajo que sigue desempeñando en la actualidad semana a semana.
     Ha colaborado esporádicamente como ilustrador en el suplemento El País de las  Tentaciones, ha coloreado el álbum Raúl y Andrea de Gomaespuma ilustrado por Ágreda, con quien le une una gran amistad, y ha participado en los álbumes colectivos Historia del Blues, de Siniestro Total, y Humor a todo tren, editado por Renfe. Estos días ve la luz Manual de Instrucciones para Libros de Instrucciones, editado por Astiberri, mientras la revista especializada U le dedica un estupendo portafolio y una interesante entrevista en su número de noviembre.
           
¿Cómo definirías Manual de instrucciones para libros de instrucciones
Pues es una mezcla de historietas “de personajes” y de gags encadenados sobre temas de lo más variopintos, pero de gran interés social, como La Canción del Verano o los Misterios Insondables de los Restaurantes Chinos. La introducción al libro dice que sus páginas proporcionan conocimientos imprescindibles para salir airoso de los más diversos trances y, encima, hacen reír.

¿Y tu estilo en general?
En lo gráfico, me gustaría ser un Vázquez disfrazado de Morris, que quiere ser Franquín. Me cuesta mucho definir mi estilo. Para eso están los críticos, ¿no?

Precisamente los críticos relacionan tu estilo con la escuela Bruguera. ¿Estás de acuerdo?
Ni de acuerdo ni en desacuerdo. De pequeño devoraba tebeos de Bruguera y supongo que, como "de lo que se come se cría", algo habrá quedado en mi dibujo de aquellos años de Tio Vivos y Pulgarcitos. Personalmente, creo que la historieta fanco-belga ha hecho más mella en mi manera de entender el cómic, aunque luego no se note demasiado.

¿Qué opinas de tu trabajo para la revista El Jueves?
Pues que está muy bien. Hago lo que me gusta, lo leen cientos de miles de seres humanos, cobro a final de mes... Trabajar con gente a la que admiro profesionalmente, como Mauro, Manel, Ágreda o Monteys, por decir unos pocos, es un estímulo enorme y me ayuda a querer dar más cada día. Además, de todos los sitios en los que he trabajado, es en donde más han respetado mi trabajo y mi condición de autor. Creo que es en esta revista donde estoy dando lo mejor de mí mismo como profesional de la historieta.

¿Te consideras un dibujante de cómic o un humorista gráfico? 
Se puede ser las dos cosas al mismo tiempo, siempre y cuando hagas cómic de humor, como es mi caso. Vamos, que todos los historietistas de humor son humoristas gráficos, pero no todos los humoristas gráficos son historietistas. O algo así...

Los tebeos, ¿se hacen a mano o a máquina?
Antes se hacían a mano, pero ahora los hacen los editores con unos ordenadores muy sofisticados que hay en las imprentas, en los que puedes elegir si va a ser un tebeo de risas, de costumbrismo intimista, de vaqueros o, incluso, si se va a vender como rosquillas o va a ser un rotundo fracaso. Bueno, ahora en serio, por mi parte lo único que hago a máquina es el color, con el ordenador, lo demás lapicero, papel, una plumilla de cuando Jesucristo tocaba el bombardino y tinta china (o de por ahí cerca).

¿Internet es bueno para los tebeos?
Ni bueno ni malo. Es una herramienta más. Para mandar los trabajos al cliente viene bien porque te ahorras una pasta en mensajeros. Ahora bien, si te refieres a Internet como soporte alternativo al papel, o a la Red como futura vencedora en el campo del ocio frente a la historieta y otros medios de expresión o esparcimiento, yo no creo que sustituya a los tebeos de papel del mismo modo que dudo que sustituya a las novelas, al cine o al tenis de mesa. Creo que Internet propiciará en el futuro modos de expresión propios en el campo de la interactividad y la multidisciplina. En fin, ya se verá, a mi no me preocupa demasiado de momento.
 
Un dibujante de cómic, ¿trasnocha mucho trabajando, buscando ideas o ambas cosas?
Un historietista debería trasnochar yéndose de juerga con los amigotes pero, como no siempre se puede, a veces también se trasnocha trabajando. Muchas veces. En cuanto a las ideas, esas vienen varias veces al día, sin horario fijo, por algo curioso que vemos o un comentario que escuchamos, y hay que apuntarlas rápidamente para que no se olviden, aunque también hay veces en las que no te queda más remedio que sentarte a pensar gags sobre un tema que te ha dado el editor o redactor de turno.

¿Es necesario ser polifacético para ganarse los garbanzos dibujando?
Depende del caso. Yo llevo ya más de trece años viviendo casi exclusivamente de la historieta. Todo depende de lo bien o mal que te paguen.

Cómic, diseño gráfico o ilustración. ¿Qué prefieres?
Me siento más cómodo haciendo cómic o ilustración. El diseño gráfico me resulta, en general, más tortuoso, prefiero tocarlo lo menos posible.

Tus estilo es fácilmente trasladable al campo de la animación. ¿Alguna experiencia al respecto?
No, ninguna. Pero se admiten propuestas. Es otro de los campos que me llama bastante y tengo más de un proyecto dispuesto a ser atacado en cuanto tenga un poco de tiempo libre.

¿Crees que hay una renovación de autores jóvenes españoles?
¿Lo de joven va por mí? Hombre, gracias, ja, ja, ja... No, en serio, yo creo que nunca ha dejado de haber una renovación de la cantera de historietistas. El problema es que la mayor parte de estos "jóvenes valores" se ven relegados a publicar por la cara o casi por la cara en fanzines, o en revistas en las que sólo gana pasta el editor. Eso impide la profesionalización y, amigo, la profesionalización conlleva casi siempre aprendizaje, con lo que muchos de estos jóvenes no llegan, ni de lejos, a alcanzar su madurez creativa. El incentivo monetario también es importante para crear grandes obras.

¿Qué opinas del actual panorama del cómic en general?
Pues me remito a lo que te decía antes sobre la cantera de historietistas. Pero hay otra cosa que me preocupa especialmente: la escasez de publicaciones infantiles que creen también "cantera de lectores". En fin, parece que, en este sentido, Norma Editorial se ha puesto las pilas con la revista Dibus, que está funcionando bien.

Cuéntanos tus futuros proyectos. 
Muchos, pero poco tiempo para abordarlos. Quiero hacer un álbum infantil con Javier Olivares, un álbum de mi personaje Pinkerton Gore, con guión de Antonio Trashorras y David Muñoz, que ya he empezado a dibujar a ritmo de caracol artrítico, y otro proyecto en solitario que llevo madurando desde hace ya varios años. Muchas cosas. Y si todo va bien, de aquí a un año publicaré una recopilación de la serie Los Retractilados.

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(*) Borja Crespo (Bilbao, 1971) escribe habitualmente sobre cómic en diferentes publicaciones, especialmente en el diario El Correo, es autor ocasional de historietas (las últimas incursiones, en El Manglar y Dos Veces Breve, y Dolmen Editorial acaba de anunciar que en 2009 le publicará un volumen de historias cortas titulado Te hiero), y ejerce de cabeza visible de la organización del Salón del Cómic de Getxo.

Texto de Borja Crespo, cedido para Guía del cómic. Página creada en mayo de 2009.