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Entrevista a Sergi Álvarez y Sagar Fornies

Por Fernando Tarancón

 


Portada de 'Bajo la piel
' (Astiberri)

No ha sido un nacimiento fácil ni rápido, pero al final Bajo la piel ha visto definitivamente la luz. Sergi Álvarez y Sagar Forniés nos han concedido una entrevista en la que, notablemente animados, profundizan en el proceso de gestación del álbum.

Bajo la piel es vuestro trabajo más ambicioso, más del triple de páginas que cualquiera de los otros. ¿Se concibió así, como novela gráfica, o era un proyecto más pequeño que fue creciendo?

Sergi: En realidad se concibió como un trabajo de final de curso para la escuela de cómic, pero con expectativas de convertirse en un trabajo profesional. En un principio yo no iba a ser el guionista, era el trabajo de Sagar y Albert, otro compañero de clase. Ellos partieron de una historia sucia, donde pudieran explotar toda una serie de tópicos del género. La propuesta gráfica era impresionante, pero se quedaron enredados en el planteamiento de la trama, así que acudieron a mí. Nos reunimos, discutimos sobre lo que debía ser y lo que no, y lo planteamos como un número autoconclusivo de 64 páginas, que tenía bastante de parodia. Así que yo pasé a ser el guionista del equipo, Albert se puso con las tintas, con las que se sentía bastante cómodo, y Sagar se puso a dibujar páginas de prueba como una máquina. Luego descubrí que la trama daba bastante más de sí y lo acabamos planteando como una serie de tres álbumes. El proyecto era demasiado ambicioso, y nosotros demasiado primerizos para que lo aceptara cualquier editorial, así que, mientras empezábamos con historias más humildes, íbamos puliendo Bajo la piel. Creo que tanto el dibujo como el guión ha sufrido tres o cuatro revisiones importantes a lo largo de estos años, a medida que madurábamos como profesionales y como lectores. En el camino Albert abandonó el proyecto para dedicarse a otros menesteres y Sagar empezó a experimentar con las tintas y las aguadas. Desde luego, cuando se nos dio la oportunidad de publicarlo en formato de novela gráfica no lo dudamos ni un instante y volví a reescribir el guión para adaptarlo al nuevo formato y dar a la trama un estilo menos caricaturesco y más adulto, mientras que Sagar empezaba a sacarle todo el partido a esas aguadas mágicas.
Sagar: El proyecto empezó hace ya varios años pero es de esas cosas que parece que nunca vaya a salir del cajón... así que dada la oportunidad de sacarlo con cierta libertad, y lo atractivo de la apuesta, preferimos centrarnos en publicar este libro aquí, en lugar seguir buscando fortuna en Francia donde las limitaciones editoriales del mercado nos hubieran negado su publicación siempre. El propio álbum ha sufrido diferentes evoluciones tanto argumentales como graficas por diferentes motivos. El más importante a nivel grafico, era para crear cierto relax para poder acaparar en álbum de una manera ágil y en el tiempo tan corto en el que se ha realizado.

Tras aquel primerizo Los fisgones (Dude) en Bajo la piel reincidís en el género negro. ¿A qué se debe?
Sergi: (Risas) Bueno, en realidad Bajo la piel nació, al menos intelectualmente, antes que Los fisgones, así que fue más bien al revés. Pero la respuesta es sencilla: a mí me encanta el género negro. He sido, y aún soy, un devorador de novela negra, y con cada novela leída iba comprendiendo un poquito mejor los recursos del género, así que aproveché lo aprendido para hacer algo fiel a esos principios básicos... pero diferente. En el género negro hay misterio, aventura y acción, romance... todo lo necesario para entretener al lector si se saben pulsar las teclas adecuadas, y esto es básico, imprescindible para cualquier obra de ficción. Pero además, detrás de todo eso siempre hay (al menos en las buenas novelas y películas) un fondo. Se denuncia algo o se revelan aspectos oscuros de la naturaleza humana. Y eso es algo que a mí me interesa, porque en definitiva, eso que hay detrás del mero entretenimiento es lo que suele dar el toque de calidad a la obra. 

Lo que en principio parece un homenaje al género más puro, un harboiled de libro, acaba transformándose en algo más, donde no todo es tan blanco y negro. ¿Buscáis sorprender al lector?
Sergi:
 Claro. De todas formas, como tú dices, lo hacemos poco a poco. Intentábamos partir de un planteamiento clásico del crimen, y de los personajes tópicos del género, para luego ir matizando lentamente su naturaleza, humanizándolos a medida que se complicaba la trama. También quisimos introducir un toque fantástico, o terrorífico, que se fuera revelando a pequeñas pinceladas a lo largo de la lectura. El lector tomará conciencia, poco a poco, de que lo que parecía la típica historia de polis corruptos se está convirtiendo en algo secundario. Que lo que importa en realidad es otra cosa.

¿Cómo trabajáis? ¿Guiones técnicos muy detallados que Sagar respeta o algo más libre? 
Sergi: En realidad sí trabajamos con guiones técnicos. Yo partía de un plot muy detallado de la trama e iba escribiendo el guión técnico a medida que Sagar dibujaba. Creo es interesante dejar al dibujante cierto margen de maniobra. Sagar, por ejemplo es un tío muy suelto en el dibujo, y eso hay que explotarlo. Al principio de la obra, hasta que le empezamos a pillar el ritmo al unísono, las modificaciones del guión técnico eran constantes para mejorar la narración. Casi al final, en cambio, eran prácticamente inexistentes, y los dos nos entendíamos tan bien que el guión técnico se seguía al dedillo. Nuestros trabajos juntos siempre han funcionado así. A veces es pesado, pero generalmente es divertido y creativo, y las pequeñas discusiones acaban mejorando el feedback entre el guionista y el dibujante.
Sagar: Bueno, realmente trabajando en el proyecto se daba más que un trabajo guionista-dibujante, a cierto diálogo para provocar un ritmo diferente a nuestros anteriores trabajos, así es como el numero de páginas fue una idea nuestra, pues no estábamos sujetos a ningún parámetro impuesto por la editorial.

¿Durante la fase de dibujo sigue habiendo trabajo por parte de Sergi? ¿Reescrituras, ideas de planificación...?
Sergi:
 En general no. Yo partía de un plot bastante completo, así que la trama estaba bien clara. Lo que sí ha habido ha sido una corrección constante de diálogos. Esto era así por nuestra forma de trabajar. Si Sagar cambiaba una viñeta de guión técnico porque la narración mejoraba, el diálogo también tenía que cambiar. Además, es diferente haber escrito una página y luego verla dibujada. Sobre el dibujo, tal o cual personaje puede sugerirme una frase diferente a la que tenía que decir en un principio, por ejemplo. Este proceso es agotador, pero al final también es satisfactorio.

¿Los relatos que separan capítulos a qué se deben?
Sergi:
 En Bajo la piel yo quería que la ciudad fuera un personaje más. Tenía la idea de crear una serie de historietas cortas con varios de los personajes secundarios. Uno de los temas de la obra son los sueños, las ilusiones de la gente, y lo que están dispuestos a hacer, y a dejar atrás, para realizarlos. A menudo la vida lo cambia todo, y cuando uno cumple un objetivo se da cuenta de que todo es diferente de lo que había esperado. Es esto lo que quería explorar con las historietas cortas. Había previsto en un inicio que las dibujara Roger Ibáñez, que tiene un estilo totalmente diferente del de Sagar, pero Roger tenía muchos compromisos y enseguida vimos que era algo irrealizable. Luego me lo propuse yo, pero soy un dibujante mediocre y lento (risas). Así que al final fue Sagar el que me propuso que fueran relatos breves ilustrados. Él sabía que yo estaba trabajando en un libro de cuentos sobre la guerra civil y otros temas, y que quería una ilustración por cuento. Así que me dijo: "Eh, ¿y porque no escribes esas historias en forma de relato?". Y así fue. Era tan obvio que ni se me había ocurrido, y como antes de escribir guiones ya escribía cuentos, me puse a ello con ilusión. Así que los relatos se deben a esa necesidad narrativa mía, por una parte, y por otra tenían una función de ralentizar la trama y complementarla. En ellos juego con el humor negro, con la desesperanza, incluso me permití el lujo de rendir homenaje a una de mis películas favoritas: Más dura será la caída. Quería que el lector fuera digiriendo lentamente la información, y que se fuera metiendo poco a poco en el ambiente de la ciudad. Tuve que suprimir alguno demasiado largo y al final quedaron en dos páginas cada uno, excepto el último, que sólo tiene una página. 

¿Cómo surge la colaboración con Roger?
Sergi:
 La verdad es que conocimos a Roger en el Salón de Angoulême, hace unos tres años. Enseguida hicimos buenas migas. Habíamos pensado en él para que dibujara las historias cortas, y a él le apetecía hacerlo. Al decidir que fueran relatos seguimos contando con él. Le pasé los cuentos, le gustaron, y se puso manos a la obra. Sagar le guiaba a la hora de cuidar los detalles de cada personaje, y Roger me enseñaba cada boceto. Las ilustraciones están junto con las páginas de Sagar en una exposición, y pronto colgaran de las paredes de mi casa. Me encantan.

Entrevista realizada por Fernando Tarancón para la web de Astiberri Ediciones, donde fue publicada el 19 de enero de 2006. Disclaimer: Tarancón es uno de los editores de Astiberri. Como actualmente ya no está disponible en la web de la editorial, Tarancón nos ha dado permiso para reproducirla en Guía del cómic. Documento publicado en junio de 2009.