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Tribuna: David Rubín

 
Autoretrato de David Rubín, en una viñeta de 'La tetería del oso malayo'
A raíz de la publicación (prematura) del documento "Cómic en España: algunas cifras", me he puesto en contacto con diferentes personas para ampliar la informacíon allí disponible. David Rubín ha sido uno de los más abiertamente colaboradores, y me hizo llegar no sólo sus cifras de venta, sino una serie de informaciones y reflexiones adicionales que creo interesante compartir, en tanto reflejan una experiencia concreta de primera mano con mucho detalle, y aporta además algunos datos objetivos interesantes. Con el permiso de Rubín, y editándo el texto para darle coherencia más allá de su origen como correo electrónico, reproduzco a continuación sus palabras. Sirva además ésta como primera (e inesperada) entrega de una sección de Guía del Cómic, Tribuna, en la que se invitará a un autor, profesional o teórico para que escriba sobre un aspecto concreto del trabajo de los autores españoles de cómic. A continuación, las palabras de David Rubín.

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Hola Jose,

Las cifras que te mando son hasta 1 de Enero de 2013, o sea, del ejercicio de 2012 para atrás. Son cifras de libros vendidos en España, sin contar las ventas de ediciones en otros países de los mismos títulos:

El circo del desaliento (Astiberri, 2005): 2162 ej.
La tetería del oso malayo (Astiberri, 2006): 2794 ej.
Romeo y Julieta (SM, 2008): 3072 ej.
Cuaderno de Tormentas (Planeta-DeAgostini, 2008): 1575 ejemplares.
El monte de las ánimas (SM, 2009): 2386 ej.
El Héroe 1 (Astiberri, 2011): 3028 ejemplares.
El Héroe 2 (Astiberri, 2012): 1753 ejemplares.

Me llama la atención, al ponerlas todas juntas, que justamente del título que menos he vendido es de Cuaderno de Tormentas, de todos ellos el que posee el PVP más asequible (12 euros) y editado, en teoría, por una editorial "grande". Y es el único que no está editado en más idiomas, más por impedimentos editoriales que no por falta de ofertas desde el extranjero.

A las cifras de Astiberri hay que sumarle los anticipos y los consiguiente royalties de las mismas obras en otros paises. Y con esto comento un tema que también considero importante: por hacer de agentes y vender tu obra a otros países Astiberri se lleva un 25%, ninguna otra editorial tiene unos porcentajes tan favorables de cara al autor en España. Eso si lo gestionan ellos, si lo gestiona el autor y es éste el que consigue por su cuenta tal o cual contrato extranjero, el 100% es para el autor y Astiberri no ve un duro. Eso es algo que no ocurre con ninguna otra editorial, en las cuales sin que ellos muevan un dedo, si un autor consigue por su cuenta un contrato, la editorial de turno le exige quedarse un 30% más o menos. Así, por su cara bonita.

Se comenta en Entrecomics estos días, a raíz del texto "la tormenta perfecta" de Antonio Martín, que se podría utilizar más el modelo de expansión internacional de Diábolo. Sí, es una labor encomiable, y yo la aplaudo, pero a mi me sale más a cuenta que, por ejemplo, Astiberri me edite en España la obra con una tirada decente y luego dicha obra se venda -sea por Astiberri o por mi- a otros países. Así como autor veo cuatro adelantos diferentes de cuatro países, por ejemplo, y sus consiguientes royalties, mientras que lo que hace Diábolo, según me han comentado, es pagar un porcentaje a mayores (inferior a un adelanto) por cada una de las tiradas que editan de un mismo título en varios países bajo su sello. De cara al autor no es lo mismo: la propuesta de Diábolo está bien si no cuentas con abrirte a otros mercados, es un plus que te asegura un ingreso mayor por una sola obra, pero inferior a cobrar varios adelantos por parte de diferentes editoriales sobre la misma obra. Si puedes o sabes abrirte y negociar a otros mercados, te sale más a cuenta publicar la misma obra con diferentes editoriales, juntar varios adelantos y ver royalties de diferentes fuentes.

 
"Todo obedece a las ventas, a lo que demuestres que eres capaz de vender"

Y ya que estamos, hablemos del tema de los adelantos en España. Son cifras bajas en función de lo que se paga en otros países como Francia o Estados Unidos, claro, pero hay que contar que la población lectora y consumidora aquí es menor, mucho menor, de ahí que las tiradas sean menores y por lo tanto los adelantos también menores. Todo obedece a las ventas, a lo que demuestres que eres capaz de vender. Yo por mi primer libro, El Circo del desaliento, si no recuerdo mal, cobré un adelanto de 1200 euros, por La tetería del oso malayo fue de cerca de 2000, por El Héroe fue de 4000 y pico (por cada uno de los dos tomos, no el total de la obra) y por Beowulf 7000 euros. Adelantos solo de edición española, sin contar ventas de derechos al extranjero.

Creo que es muy fácil por parte de muchos, incluidos autores, quejarse de lo mal que se paga aquí sin pararse a analizar sus propias ventas ni el porqué venden más o menos. Y comparar con Francia tomando por ejemplo a un Blacksad, que es un hipermegaventas, en vez de un encargo normal a un autor que aún no ha demostrado ser superventas allí, que no suele distar el adelanto de unos 4000 o 5000 euros o incluso menos, salvo excepciones que no suelen pasar de los 20000 euros.

Por ello alucino cuando veo a autores que venden menos que yo en España meterse con determinado tipo de cómic, o soltar soflamas sobre lo mal que está la cosa pero sin dar solución para nada. Como si por el mero hecho de realizar cómics con ínfulas, digamos, más comerciales, ya les otorgara la capacidad de mirar por encima del hombro al resto o tener la llave de la solución al problema de las ventas. Que un cómic tenga una pretensión comercial por parte de su autor no implica para nada que de cara al lector dicho cómic sea comercial o, siquiera, apetecible. Máxime a día de hoy, dónde está más que demostrado que títulos que en teoría nadie pondría en un listado de tebeos "comerciales" venden bastante más que otros títulos que sí pretenden serlo. La clave, al final, la tiene el lector, que decide compra una cosa y no otra, no las "intenciones comerciales" del autor.

 
"Yo no soy ningún superventas en España, pero sí consigo rentabilizar mis obras"

Por las cifras de mis ventas que adjunto se puede ver que yo no soy ningún superventas en España, pero sí consigo rentabilizar mis obras. Prácticamente desde el primer mes, con la excepción de Planeta-DeAgostini, supero lo pagado en el adelanto y ya veo royalties. Con lo cual a la editorial le sale a cuenta editarme y mejorarme, título a título, mis condiciones económicas y de tiradas, lo que no solo repercute en mi, sino que ayuda a formar un tejido que termina repercutiendo positivamente en otros autores. Y yo, sumando todo eso, más lo que me viene de ventas al extranjero, me cubro económicamente por el momento.

A día de hoy, para mi, la solución a todo esto responde a varios factores, no solo a los editores, que son el "ogro" al que muchos, por desconocimiento o por rencor, aluden, que el tema avance es cosa de TODOS.

Por un lado está el tema de la promoción, casi inexistente o limitada, en muchos casos, a maquetar un PDF y mandarlo a webs de medio. Eso está bien para los que ya "estamos en el ajo", pero es claramente insuficiente si se quiere llegar a más publico, es necesaria una mejor labor de promoción por parte de las editoriales. Yo, por la parte que me toca y de quién puedo hablar con mayor conocimiento de causa es de Astiberri, que a mi parecer en esta faceta son de los que mejor lo trabajan, y sus tebeos salen reseñados cada dos por tres no solo en medios afines al cómic, sino en medios generalistas. Por mi parte, puedo comentar que gracias al servicio de prensa de Astiberri mi obra ha salido reseñada en programas de televisión como Página 2, revistas como Qué leer, Historia, Rockdelux, Mondosonoro o Scifiworld magazine, varios programas de radio y multitud de periódicos. Eso hace que más gente se entere de que lo que haces existe y merece la pena. Luego está también el autor: a no todo el mundo le apetece o está dispuesto a las labores de promoción. Para mi es una parte más del trabajo, se que cada vez que saco una nueva obra tengo que estar dos meses como mínimo de una ciudad para otra, con lo bueno y lo malo que eso trae, que tengo que tirarme horas dedicando tebeos, concediendo entrevistas, etc. Y no siempre te apetece, pero es algo que hay que hacer, que es necesario: saber venderse a uno, saber generar interés en lo que haces.

Es paradójico que, hablando del tema promoción, hace unos meses en varios blogs, siempre por parte de trolls, se me achaca a mi o a Astiberri como algo negativo el "exceso" de publicidad que se le daba a mi obra. Creo yo que, con la que está cayendo, de exceso nada: se debería publicitar aún más de lo que ya se ha hecho -y se ha hecho bien-. Y si otras editoriales y otros autores se molestaran la mitad de lo que yo o Astiberri nos molestamos en defender y dar a conocer a terceros lo que hacemos otro gallo comenzaría a cantar para el cómic español. Pero al parecer, aquí, en esta España nuestra, es más fácil y aplaudido el hablar de boquilla desde una "atalaya" que el intentar analizar lo que falla y lo que funciona para así actuar en consecuencia y conseguir, poco a poco, que la situación mejore.

Por otro lado está el tema de la calidad: se cobre lo que se cobre (y al principio, como se puede ver por los datos que doy, no se cobra mucho) hay que dar el todo por el todo siempre. Intentar ofertar cosas nuevas en cada obra, mejorar como autor, perder tiempo en cada página, te estén pagando por ella 1000, 500, 5 o nada. Con el tiempo y el empeño, además de calidad conseguirás mejorar tu productividad: yo en la época de El Circo del desaliento tardaba una semana o dos en hacerme una historieta de seis páginas, y a día de hoy, con un dibujo mucho más elaborado y complejo, me hago tres páginas a lápiz al día de media. Pero si sólo vas a por la productividad desde un principio, pasado el tiempo eso te pasa factura, terminas repitiéndote, aburriendo, y restando interés en lo que haces. Lo que contribuye a que haya gente que en un principio comenzaron a seguirte y se van, por puro tedio, bajando del carro, desinteresándose por lo que como autor puedas ofrecerles. Por ello yo siempre he optado, y aconsejo, buscar con cada obra cosas nuevas: puede que a veces la cagues, pero un fallo se le perdona a cualquiera, en cambio una sucesión de obras similares tanto en temática como a nivel artístico no. A los acérrimos les gustará, pero a mucha otra gente, mucha más, terminará por cansarle o directamente no le picará ni la curiosidad.

Luego hay más factores que importan, como que los libreros apuesten por colocar bien y recomendar obras de autores de aquí en sus librerías, o la importante labor de difusión que hacen las bibliotecas públicas y de centros escolares por el cómic de cinco o diez años para acá, todo ayuda.

Me llama también la atención como, tanto por parte de cierto sector del fandom como de algunos autores se intente desprestigiar a la novela gráfica, sobretodo a raíz del comentario vertido por Antonio Martín en Facebook hace unos días. Una cosa está clara, la novela gráfica no ha traído nada malo al mundo del cómic español, sino solo cosas buenas, gusten o no a algunos. Se ha ganado terreno para el cómic en librerías generalistas, en bibliotecas, en medios de comunicación, y, por supuesto, se han ganado nuevos lectores. Pero, por otro lado, es un movimiento nuevo, al menos en lo que a producción española se refiere, y por ello menos asentado que otros, todavía en crecimiento. Y si ahora la cosa está mal no es por culpa de la novela gráfica, como he leído estos días por ahí, sino a la crisis demoledora que lo inunda todo y está destruyendo todo, en todos los sectores, máxime en uno tan pequeño en España como es el cómic. La cifra de parados es infernal, tremenda, y la capacidad adquisitiva de la gente es cada vez menor a causa de ello, nos centramos en lo básico, que es pagar el alquiler, las facturas y llenar la nevera, y dale gracias si tal como está el patio puedes hacer eso, ya que a la vista está que hay millones de personas ahora mismo que si algo tan básico como asegurarse un techo y comida pueden conseguir. Por ello es normal que todo se venga abajo, el cómic, el cine, la literatura... todo.

No es culpa de no estar en los kioskos, porque en los noventa, antes de todo esto de la novela gráfica, el cómic en los kioskos ya estaba de capa caída. Gracias entre otras cosas al auge de las librerías especializadas, que al comienzo de los 90 se contaban con los dedos de una mano las que había en España y a finales salían librerías de tebeos hasta debajo de las piedras. Y eso está bien, si alguien quiere comprar un disco va a una tienda de discos, y, por tanto, el cómic necesitaba y necesita espacios especializados en este medio. Y eso también cambió las costumbres de los consumidores de cómic, ya que es más sencillo y agradable ir a una librería especializada en dónde lo tienes todo y quién te atiende sabe de lo que está vendiendo que ir en procesión por cinco o seis kioskos de tu ciudad para coger las cinco colecciones que sigues y que te las venda un tipo que de esto ni idea y que le da lo mismo vender un tebeo de Spiderman que la Cuore, el Hola o el Best Seller de turno en edición de bolsillo. Pese a ello, veo mucha "nostalgia" mal entendida en mucha gente que despotrica de la novela gráfica o que reclama que vuelva el kiosco. Habría que verlos si tuvieran que seguir yendo por los kioskos a día de hoy en vez de tener una librería en dónde no solo comprar, sino charlar de tebeos tanto con el o los dueños del negocio como con otros clientes asiduos al mismo.... hay que pararse a pensar las cosas antes de despotricar.

Además, este tema de precios y formatos de edición de la actualidad no es algo que solo ocurra en España, nos guste o no está ocurriendo en muchos otros países, desde EE.UU, a Francia, Italia, Alemania... no es algo que ocurra sólo aquí, no es un "demonio" que solo afecte a España. Hay que ver las cosas también en conjunto.

Y si hablamos de cómic español, pues llámame loco, pero creo que es bien cierto que hoy en día se vende mucho más cómic español -producido en España, de autores españoles- que en los 90, y por algo será. No sólo, desde luego, gracias a la novela gráfica, sino a muchos otros factores, pero la novela gráfica, desde luego, es un factor más en dicha suma, no una resta ni un cero a la izquierda que no aporte nada. Todo suma y ayuda. Le guste o le disguste a quién sea. Pese a dicha mejora innegable en las ventas y en el número de obras de autores españoles en las librerías a día de hoy, las ventas no son lo maravillosas que deberían ser, desde luego, queda mucho por hacer y mejorar, y esta Crisis General es un freno importante a esta mejora que se estaba produciendo en los últimos años. ¿Será esto el fin, la hecatombe, como auspician algunos? No lo creo. ¿Se perderán cosas por el camino, cerrarán editoriales y las cifras de ventas bajarán? Posiblemente, pero quejándose o achacándole la culpa a cosas que no la tienen no se va a solucionar la situación, tan solo remando todos a una, intentando, pese a todo, hacer nuestro trabajo lo mejor posible se puede salir de esta y remontar.

 
"Lo importante es que se sigan vendiendo tebeos, sean estos del estilo que sean, bajo la etiqueta que sea."

Lo importante es que se sigan vendiendo tebeos, sean estos del estilo que sean, bajo la etiqueta que sea, eso es lo importante.

El resto, tan solo balbuceos; "quiero y no puedo" varios, pesimismos minifundistas, y con actitudes negativas y pesimistas no se ha conseguido nunca nada. Nunca.

Así que miremos con optimismo al futuro, no dejemos que el presente nos hunda y sigamos trabajando para sacar esto adelante, que con lamentos no lo vamos a conseguir.

-- David Rubín

Edición: Jose A. Serrano. Documento creado en marzo de 2013.